El bebé es un mamífero

Por fin he podido leer a Michel Odent y ha sido muy interesante. En su libro “El bebé es un mamífero”, Odent nos regala su visión de cómo podría ser el mundo si dejáramos a nuestra propia naturaleza actuar como quiere y/o debería.

Este conocido obstetra de origen francés ha dedicado su vida profesional a luchar por un parto respetado y una lactancia materna que se iniciara durante la primera hora tras el nacimiento. En este libro consigue remover las entrañas de nuestra cultura social occidental haciendo preguntas incómodas y que van a parar al meollo de la cuestión. Entiende la sociedad como un gran engranaje que debe cambiar de raíz si queremos sobrevivir en el tiempo. Odent plantea una ecología humana pre y perinatal en la que comamos mejor desde bebés, que amemos a nuestros semejantes, que cuidemos de nuestro entorno y consigamos vivir en lo que ahora mismo parece una utopía. Un lugar donde dejemos de luchar entre nosotros por nuestra supervivencia, sino al contrario. Me gustaría que fuera verdad, que nuestros descendientes pudieran vivir en paz y amor con su entorno.

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La revolución del nacimiento

Ya está. He encontrado EL libro para embarazadas, el que recomendaría a todo el mundo. El mejor que he leído hasta la fecha sobre partos. Sobre todo por la claridad con la que trata los temas médicos y por cómo es capaz de llegar al fondo de la cuestión.

Isabel Fernández del Castillo presenta un libro que ayuda a entender por qué el parto natural y respetado es mejor que el parto medicalizado e intervenido, desmenuza muchísimas prácticas habituales en los hospitales y las pone en duda con argumentos firmes, estudios, profesionales y experiencias reales. Paso a paso y con delicadeza, pone sobre la mesa un hecho aterrador: en muchos centros hospitalarios españoles se utilizan técnicas médicas obsoletas y peligrosas para las madres y bebés que van allí a parir, sin que éstos puedan hacer nada al respecto. Y lo peor de todo es que acaba siendo el hospital el que convierte partos normales en partos de riesgo. La revolución está en las madres, en su decisión de dejar de tener miedo y dejarse llevar como niñas pequeñas, y empezar a ser fuertes, autónomas y libres.

Isabel nos demuestra que somos capaces de parir, ¡incluso con intervención médica! Pero que esta intervención acaba siendo un alto precio que hay que pagar, ya que tiene consecuencias graves en el momento del parto y después, incluso mucho después…

En algunas librerías como en la Casa del Libro ya está agotado, personalmente he comprado un par de copias para amigas en Crianza Natural. Espero que lo reediten pronto, es un libro necesario que debería ser de obligada lectura para madres y padres, pero también para los profesionales que atienden partos.

El parto no debería doler

He terminado el libro Parir sin miedo, el legado de Consuelo Ruiz Vélez-Frías. Un libro maravilloso, emotivo, feminista como pocos.

Consuelo Ruiz fue una comadrona que luchó toda su vida por las mujeres. Era una mujer muy viva, que ponía en duda las cosas socialmente establecidas y que se preocupaba en estudiar y documentarse para aprender, mejorar y aportar todos sus conocimientos a las mujeres y familias.

Consuelo no entendía por qué el parto debía doler, no tenía sentido que doliera, así que investigó y descubrió que efectivamente el parto no dolía, que es una función fisiológica, que las mujeres estamos perfectamente preparadas para dar a luz y que sólo es cuestión de estar bien informadas de qué es un parto y como se desarrolla y tener un buen acompañamiento profesional, respetuoso y paciente.

No era solamente un conocimiento teórico, a lo largo de su vida ayudó a muchas mujeres a parir sin dolor y lo demuestra en muchos ejemplos que narra en este libro.

Escribió un libro al respecto “Parto sin dolor, método de preparación psicoprofiláctico” (Ed. Enciclopédica, Madrid 1955). A causa de esto, fue continuamente repudiada y apartada de su profesión, que ejerció en muchas ocasiones sin ninguna recompensa económica, solamente por amor al arte.

Y podríamos preguntarnos: si de veras no duele el parto ¿Por qué lo seguimos creyendo? ¿Por qué no se nos prepara para que no duela? ¿Por qué seguimos creyendo en el castigo divino hacia las mujeres en un mundo tan científico? Ella responde: “el dolor ha sido creado e institucionalizado por la ignorancia, y se mantiene porque constituye un formidable instrumento de poder”. Consuelo afirma que ahora, en la democracia, es cuando menos derechos tenemos las mujeres, porque se nos permite ser como los hombres pero no se nos permite ser mujeres, ni siquiera podemos elegir dónde queremos parir. Las que lo hacen serán juzgadas y presionadas socialmente, además de tener que costearlo por su cuenta.

El libro comienza y termina del mismo modo: Consuelo siente que todos sus esfuerzos no han servido para cambiar el mundo, para dar a conocer la verdad a las mujeres, que siguen dejándose llevar por la presión social y tienen partos dirigidos en los que se las infantiliza, denigra y ningunea constantemente. Dice que siente que ha vivido en una época que no era la suya, que ella estaba demasiado avanzada para lo que estaba viviendo. Yo estoy convencida de que gracias a personas como ella, ahora podemos empezar a tomar consciencia y que, algún día, las mujeres seremos fuertes, libres y plenamente orgullosas de nuestra feminidad.

Me encantaría haberla conocido y, sobre todo, darle las gracias por haber existido, haber luchado tanto por nosotras y haber dejado por escrito gran parte de sus conocimientos.

Gracias Consuelo.

El poder de las caricias

Hoy he tenido el PLACER de asistir a una conferencia de Adolfo Gómez Papí en Vilanova i la Geltrú, donde ha hablado de lactancia, crianza, apego, piel con piel, el papel del padre y de la madre, el sueño y muchísimas cosas más. Adolfo (me permito tutearle) no solamente es pediatra, también es padre, y ha sabido aprovechar esta oportunidad vital para abrir los ojos, disfrutar de su paternidad y ayudar a que los demás también lo consigamos.

Aunque me apetecía ir a esta charla, la verdad es que cuando ha empezado a hablar me ha parecido que iba a ser un tostón, un refrito de “crianza natural y con apego”, pero para nada ha sido así, Adolfo me ha hecho sonreír, reír y llorar en una hora y media que se me ha hecho cortísima. Este pediatra de Tarragona ha sabido ganarse a su audiencia a través de un discurso cercano y ha ofrecido a las madres y padres de hoy en día razones objetivas, estudios y bibliografía encaminada a demostrar las ventajas del parto natural, la crianza natural y el respeto y amor hacia nuestros hijos.

Por supuesto, me he comprado su libro in situ: El Poder de las Caricias. Crecer sin lágrimas (Espasa) que ya he empezado a ojear con curiosidad.

Entrevista a Cristina Silvente, psicóloga perinatal

Cristina_Silvente

Esta es una entrada especial en la que entrevistamos a la psicóloga Cristina Silvente acerca del parto, la maternidad y la conciliación de la vida laboral y personal.
Como siempre a través de un discurso cercano y profesional, Cristina nos brinda un punto de vista optimista, que nos da a las mujeres la oportunidad de conocernos un poco mejor y afrontar con ilusión uno de los mayores retos de nuestra vida: ser madres.

P – ¿Qué es la psicología perinatal? ¿Cómo puede ayudar a la mujer?

R – La Psicología Perinatal es la especialidad de la Psicología que engloba los factores psicológicos relacionados con el embarazo, parto y postparto. En nuestro país no se suele conocer mucho, aunque desde otras ópticas siempre se ha tenido en cuenta estos momentos: la Psicología Evolutiva, la Psicología de la Salud…y desde algunas perspectivas teóricas se le ha dado mayor importancia: por ejemplo Psicoanálisis, aunque actualmente los profesionales que nos dedicamos a la Psicotraumatología le damos también un lugar.

Puede ayudar a cualquier mujer, su pareja o la familia a tratar o prevenir cualquier malestar que se pueda dar en estos momentos: desde la dificultad en quedarse embarazada, la pérdida del bebé, ansiedad, depresión, miedo al parto, un parto traumático, a trabajar por un apego seguro, el desarrollo neuroemocional del bebé, la lactancia materna, por nombrar algunos temas.

P – ¿Cómo sabemos si necesitamos acudir a este tipo de psicología? ¿En qué casos es más probable que precisemos acudir a un psicólogo perinatal?

R – Una persona debe acudir a un profesional de la Psicología cuando sienta la necesidad. Todavía hoy en día se tiene cierto reparo en hacer psicoterapia. Pero todo el mundo merece tener una mejor calidad de vida y más por el bebé que viene en camino o que vendrá. Las Psicólogas que nos dedicamos a este área estamos especializadas en embarazo, parto y postparto, nos hemos tenido que formar en los procesos normales y fisiológicos de este período, aunque tenemos también una importante formación en psicoterapia que será nuestra herramienta de trabajo.

La mayoría de mujeres o parejas que acuden a mi consulta son: por problemas de fertilidad, por haber tenido un parto traumático, porque tienen depresión postparto, han perdido el bebé que esperaban o tienen ansiedad.

P – ¿Es posible evitar el estrés postraumático? ¿Podemos prepararnos psicológicamente para evitarlo?

R – Sí, y tanto. Lo primero: construir seres resilientes. Y eso se hace desde que nacen. Atender las necesidades emocionales del bebé es casi más importante que darle de comer, cambiarle, etc, porque eso ayudará a crear las estructuras cerebrales relacionadas con el afrontamiento al estrés y la regulación emocional. Establecer un apego seguro es la base de una buena salud mental.

En cuanto al estrés postraumático después del parto, ayudaría mucho que la atención al parto cambiara: que se diera mayor información, que se dejara elegir de verdad, que se evitaran partos instrumentalizados y cesáreas, la separación del bebé, y que una vez pasara una situación no prevista, se atendiera emocionalmente a la mujer, no se minimizaran sus sentimientos, ni se la dejara sola. También hay cosas que se pueden trabajar desde el embarazo: atendiendo desde la salud y no desde la patología, dando confianza, sensación de poder, dar herramientas.

Las mujeres deberíamos informarnos, contrastar esa información, visitar lugares y profesionales igual que cuando vamos a comprar un piso, un coche o preparamos el día de la boda.


P – ¿Parir es necesariamente traumático?

R – Esto viene en relación con algo que iba a añadir en la pregunta anterior. No, por supuesto que un parto no es traumático. Se nos ha vendido la imagen que es el peor dolor, que es muy peligroso, y no se nos ha dado para nada la imagen o la opción a ver el parto como una experiencia satisfactoria, incluso gozosa. Cuando tenemos esa imagen lo normal es que nos de miedo y el miedo muchas veces provoca toda una serie de consecuencias: las mujeres que tienen más miedo son las que piden más la epidural, o exigen una rapidez en el parto, por ejemplo. El miedo provoca más dolor, más comportamientos evitativos…Luchar contra ese miedo social a veces es luchar contra Goliat.

P – ¿La maternidad es algo desnaturalizado en la sociedad en la que vivimos?

R – En mi opinión sí. Por un lado, se ha tecnificado. Y cuando hablo de tecnificado es en todos los sentidos: desde el control médico hasta el control psicológico. Lo queremos tener todo controlado y la naturaleza no se puede controlar, se puede acompañar. O se debería. Se ha introducido mucha tecnología en controlar el parto, la lactancia, mucho control en cuando quedarnos embarazadas y cómo, cómo volver a ser las de antes, sin tener en cuenta que el cuerpo ha cambiado y la mente también. Es una absoluta falacia pensar en volver a ser las mismas que antes de embarazarse, primero porque las experiencias han dejado una huella, y, segundo, porque biológicamente los bebés en crecimiento en nuestro útero dejan su huella también biológica: se sabe que sus células pasan al cerebro de la madre y lo regeneran. Se piensa más en producir que en criar. Y así nos luce el pelo en temas de educación y la medicalización de la infancia. Cuando demos la importancia que tiene la maternidad y la crianza muchas cosas cambiarán.

P – ¿Es posible una conciliación profesional-maternal?

R – Sí, pero no tal y como se está enfocando en la actualidad. Una mayor conciliación no son más guarderías, es más tiempo con los hijos e hijas. Y eso significa menos horas de trabajo o más compactadas. Lo ideal sería tener bajas maternales largas, similares a las de otros países de la comunidad europea y que las madres opten si quieren volver al trabajo. Una de las mejores soluciones es el trabajo a tiempo parcial. Todo ello es una inversión de futuro.

P – ¿Existen ejemplos de mujeres que hayan tenido “éxito” en este aspecto? Es decir: personas que hayan conciliado su vida profesional y personal de una manera exitosa.

R – Creo que las que han tenido opción a ampliar las bajas maternales y reducir sus jornadas de trabajo. Otras llevando el trabajo desde casa. Muchas profesionales liberales lo han podido conseguir, aunque la mayoría en detrimento de sus ingresos económicos, pero las que conozco están muy satisfechas.

P – Muchos profesionales nos venden las claves del éxito maternal… ¿Qué nos recomiendas a las madres y padres de hoy en día para afrontar esta etapa de nuestras vidas?

R – Es una pregunta muy amplia. Intentaré contestarla. Primero de todo acompañarse de personas e información hacia la salud y los recursos. El cuerpo de la mujer está diseñado para crear, parir, criar, como cualquier otra función humana: normalmente el cuerpo sabe hacer la función digestiva, sólo algunas veces falla, pues esto igual. Guiarnos un poco por lo que sentimos y no tanto por informaciones externas. Si queremos información fiable, por ejemplo, los organismos oficiales como la Organización Mundial de la Salud o el Ministerio de Salud (Estrategia de Atención al Parto Normal o al Embarazo) son la mejor guía. Normalmente las asociaciones de mujeres tienen links a estas guías y recomendaciones.

La preparación a la maternidad y paternidad es muy positiva.

Si la mujer ya está embarazada, estos meses pueden ser un tiempo muy valioso para trabajar miedos, emociones, sensaciones, para buscar recursos que puedan darnos apoyo, fuerza, seguridad.

Ante cualquier problema, dificultad, reto, existimos profesionales que podemos ayudar y dar apoyo. Así que estaremos encantados de hacerlo.

Julieta Venegas: ejemplo de parto y crianza natural

Es un placer leer que personas conocidas como Julieta Venegas apuestan por el parto natural en casa y la lactancia prolongada. Las artistas famosas son un ejemplo a seguir en muchos aspectos: belleza, salud, estilo de vida… así que es fantástico que también apuesten por un parto natural y humanizado, que demuestre a las mujeres que somos perfectamente capaces de dar a luz por nuestros propios medios y sentirnos orgullosas de ello. Además, ella lo ha hecho siendo primeriza, que tiene más valor si cabe. Pero lo que más valoro es que se haya informado tanto y haya sido tan valiente para tirar adelante el parto que ella deseaba, y así lo ha conseguido. Lo que decía… ¡un ejemplo! Gracias Julieta!!

Lugares para nacer

Este año, la Semana Mundial del Parto Respetado, que este año tendrá lugar entre el 15 y el 22 de mayo, tiene por lema “Parir donde quieras, de la manera que quieras y acompañada de quien quieras”. En este contexto, Dona Llum, la asociación catalana por el parto respetado, organiza una mesa redonda “Lugares para nacer” que tendrá lugar en Barcelona el próximo 14 de mayo de 2011, de 9.30h a 14 h en el Centro Cívico Cotxeres de Sants (Plaza Bonet i Muixi, s/n).

Están invitados a asistir tanto mujeres usuarias, como comadronas, ginecólogos, psicólogos y otros profesionales de la salud interesados en conocer y respetar los procesos fisiológicos y psicológicos que favorecen una vivencia positiva del parto.

Será seguro un punto de encuentro interesante para todas las partes, y un pasito más hacia la humanización de los partos.Lugares para nacer

El embarazo, cuídate e infórmate

Desde el día que sabemos que estamos embarazadas hasta que llega nuestro bebé, tenemos una larga espera que puede parecer interminable. Una vez tuve a mi bebé no pude evitar pensar que debería haberme preparado más a todos los niveles, pero sobre todo a nivel psicológico.

Preparar el cuerpo

Preparar el cuerpoLos que me conocen saben que estoy en contra de la obsesión por no engordar (tanto en el embarazo como en cualquier momento de la vida). Es curioso como después nos pasamos los primeros años del bebé obsesionadas para que engorde. Aun así, considero que el embarazo es una muy buena excusa para cuidarse: tomar más fruta y verdura de lo habitual, y disminuir las galletas, chocolates, cruasanes y todo lo que suene así de apetitoso.

En mi caso, los primeros meses no engordé nada y, de golpe, engordé 8 quilos. Mi ginecóloga me pidió el máximo cuidado con la dieta y que, entre otras cosas, eliminara la fruta porque, según ella, engordaba mucho. Textualmente me dijo “no me importa que comas bien, solamente que comas poco”. ¡Madre mía! A mí me pareció una barbaridad, así que me fui rápidamente a ver a mi endocrino de confianza, que prescribe los mejores alimentos para la formación del bebé y la salud de la madre. Mi nueva dieta, rica en verdura y fruta, no me engordó más de lo necesario a partir de ese momento.

Ojalá hubiera ido a visitar a mi endocrino desde el principio, además te adapta la dieta según la etapa del embarazo en el que te encuentres.

Por otro lado, vale la pena hacer algo de ejercicio. Recomiendo andar cada día un poco y hacer una sesión medianamente intensa una vez a la semana. Nuestro cuerpo sufre muchísimos cambios internos y externos durante todo el proceso del embarazo y vale la pena fortalecerlo para que todo sea un poco más fácil.

Preparar el parto

Las clases pre parto no son suficientes, y mucho menos si las clases las haces en el misma clínica dónde piensas parir. Mi ginecóloga me comentó en una ocasión “yo prefiero que no te informes demasiado para que no te hagas falsas expectativas sobre el parto”, por suerte, sí me informé.

Yo hice las clases pre parto con una comadrona especializada en partos naturales en casa y es muy recomendable. Además de contarnos todo lo que podíamos esperar del parto en sí, nos advirtió sobre los “protoculos” de los hospitales públicos y privados. Algunas cosas básicas a tener en cuenta:

–          Tipos de parto: vuestro parto no tiene por qué ser como la comadrona o ginecóloga ha previsto. Al contrario, debe ser el máximo de parecido a lo que vosotros hayáis pensado. Informaros sobre todas vuestras opciones y redactad un plan de parto para dejarlo por escrito.

–          Libertad de movimiento: pedid que os dejen moveros a vuestro antojo durante el parto, que os podáis colocar en la postura que mejor os vaya a cada una, que os dejen disminuir la luz de la habitación dónde os encontráis, que podáis comer y beber según necesitéis para coger energía , etc.

–          No dejéis que os infantilicen: el parto es vuestro, sois más que capaces de parir, lo han sido todos los millones de mujeres que ha habido antes de nosotras y lo serán nuestras sucesoras. No hace falta que os pongan edemas (supositorio para eliminar las heces) ni episiotomía (corte en la vagina para que quepa el bebé), entre otros. Un apunte sobre la episiotomía: la OMS establece que un 10-15% de las parturientas pueden precisar una episiotomía, en España se realizan en un 85% de los partos. Es decir, que se hace por sistema.

–          Que no os separen: si miráis quenooseparen.org podréis encontrar las mil razones de por qué no deben separar a un bebé de su madre en ningún momento desde que nace. No es necesario y es contraproducente.

–          Da el pecho: no te lo pienses, amamanta a tu bebé. Los beneficios son infinitos a todos los niveles y las ayudas son más de las que parece en un primer momento. Acude a un grupo de lactancia. Son madres que ayudan a otras madres sin ánimo de lucro, porque saben que los profesionales de la salud no están siempre bien informados. Es importante que sepas que dar de mamar no duele, ni causa grietas, ni te estropea el pecho… al contrario, es placentero y evita muchas enfermedades, entre ellas, el cáncer de mama.

Preparar la mente

Preparar la menteMuchas mujeres se preparan el cuerpo y el parto, pero se olvidan de la mente. Llega el bebé y nos damos cuenta de lo vulnerables que somos, nuestro bebé llora a todas horas, nuestro cuerpo no nos responde como pensábamos, nuestra pareja no es el atento galán que habíamos pensado, nuestra madre o suegra no nos ofrecen la ayuda que habíamos previsto…  Para prepararnos recomiendo dos cosas que pueden hacerse a la vez: sesiones de psicología y muchos libros. Algunos títulos que a mí me han ayudado: cualquier libro del pediatra Carlos González o Laura Gutman, Amar sin miedo a malcriar de Yolanda González Vara, Nuestros hijos y nosotros de Meredith F. Small, El bebé es un mamífero de Michel Odent, Crianza Feliz o Dormir sin lágrimas de Rosa Jové, etc. También podéis acudir a páginas web como www.crianzanatural.com o www.elpartoesnuestro.es o revistas como El Mundo de Tu Bebé o Vivir en Familia.

Pero la mejor manera de hacer una buena inmersión en el tema es acercarnos a otras madres que lo hayan sido recientemente, si no tenéis ejemplos cercanos de embarazos, partos o crianza, no dudéis en visitar grupos de madres, grupos de lactancia, foros online relacionados, etc. La gente que ha pasado por todo esto está deseando contarlo a otras madres para que puedan aprender de su experiencia y seguro que seréis más que bienvenidas.

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