Mi psicóloga y yo

Me considero una mujer con carácter, competente, simpática, amable, detallista… y con las ideas muy pero que muy claras. Quizá tan claras, que no me permiten ver más allá de ellas mismas; y eso, otra vez quizá, no sea bueno. El mundo no es sólo blanco y negro; tiene muchísimas tonalidades. Y como tenía las ideas muy claras pero las más importantes para mí no se cumplían, pensé que necesitaría un empujoncito: ir al psicólogo.

Ahora hace más de medio año que voy a una psicóloga que me gusta, que me habla y me pregunta, que me responde y me vuelve a explicar y a preguntar, que me incita a que sea yo quien encuentre mis propias respuestas. Empezamos por pulir mis dos lados, el racional y el emotivo: en 28 años, resulta que siempre he tenido mucho más desarrollado el racional; y yo sin saberlo, o sin querer darme cuenta. Por tanto, había que potenciar mucho más el emocional, que también está ahí aunque mucha gente no se lo crea. Aunque yo no me lo crea. Ahí hemos estado todo este tiempo y bueno, está costando porque una tiene que creérselo. ¡Y vaya si cuesta creerse las cosas!

¿Cómo es posible que nos autoflagelemos tanto? ¿Por qué es tan difícil creer en una misma, quererse y sentir y creer que valemos de verdad? ¡La maldita autoestima!

Gente muy cercana a mí me recomendó ir al psicólogo, me convencieron que realmente iba bien, que valía la pena, que te das cuenta del origen de “tus cosas” y es necesario para avanzar. Y también gente muy cercana me decía que el psicólogo es sólo para los que “no están bien de la cabeza” y que no creen en ellos, que no los necesitan. Pues mi veredicto es que sí, que va bien, que es una ayuda más que, en efecto, te ayuda a avanzar cuando estás estancada. A todos los niveles.

En mi caso, mi problema siempre ha sido la autoestima, pero sin llegar a extremos exagerados, todo hay que decirlo. Profesionalmente todo muy bien (entre comillas porque mi CV no está mal pero no trabajo donde querría) pero personalmente, muy mal. La base de sentirse bien con una misma, de quererse, de aceptarse, nunca ha estado ahí. Y, como se dice siempre, pues no ha influido en mis relaciones con los demás (básicamente, las personales/sentimentales). Y ahora que la autoestima ya está ahí, que me cuido, me acepto, me quiero, el trabajo es de una misma para que este pensamiento no decaiga. Que decae, no nos engañemos, porque tenemos derecho a tener días malos. Pero bueno, en general, mi vida es más sana, en todos los sentidos. Y se agradece poder caminar sin piedras en el camino y con una brisa de aire fresco que te relaja y te permite estar tranquila.

Y sigo soñando. Sigo soñando en que mis más anhelados deseos se cumplirán algún día (mejor más pronto que tarde; lo siento, soy un poco impaciente…). Y sigo creyendo. Sigo creyendo en que yo soy lo más importante de mi vida, y que yo elijo mi destino, el que está en mis manos. Porque no todo depende de nosotras, pienso yo, pero podemos buscar nuestra propia suerte, crear oportunidades. Nunca darnos por vencidas y luchar por lo que es nuestro, por lo que nos merecemos.

Vamos, que sin mi querida psicóloga y “El Secreto” no estaría donde estoy. Pero bueno, lo del libro/documental es otro capítulo.

Estar entre amigas es SALUD

Conferencia en Standford:

La última disertación iba sobre la conexión mente-cuerpo -la relación entre el estrés y el malestar físico.

El orador (jefe de psiquiatría en Stanford) dijo, entre otras cosas, que una de las mejores cosas que un hombre puede hacer por su salud es casarse con una mujer, mientras que una mujer, una de las mejores cosas que puede hacer por su salud es cultivar su relación con sus amigas. Al principio, todo el mundo se rió, pero hablaba en serio.

Las mujeres conectan entre ellas de manera diferente y se proporcionan sistemas de apoyo que las ayudan a lidiar con el estrés y las experiencias difíciles de la vida. Físicamente, esta cualidad “tiempo para las amigas” nos ayuda a fabricar más serotonina -un neurotransmisor que ayuda a combatir la depresión y puede producir una sensación general de bienestar. Las mujeres comparten sus sentimientos, mientras que los hombres a menudo se relacionan en torno a actividades. Ellos raramente se sientan con un amigo a hablar de cómo se sienten acerca de cualquier cosa, o cómo va su vida personal. ¿Trabajo? Sí. ¿Deportes? Sí. ¿Coches? Sí. ¿Pesca, caza, golf? Sí. Pero ¿sus sentimientos? Muy pocas veces.

Las mujeres lo hacen todo el tiempo. Nosotras compartimos desde nuestra alma con nuestras hermanas y, evidentemente, es muy bueno para nuestra salud. El orador dijo que dedicar tiempo con una amiga es tan importante para nuestra salud general como el jogging o ir al gimnasio.

Hay una tendencia a pensar que cuando estamos “haciendo ejercicio” estamos haciendo algo bueno para nuestro cuerpo, pero que cuando estamos hablando con nuestras amigas, estamos perdiendo el tiempo y deberíamos estar ocupadas de forma más productiva. No es cierto. De hecho, dijo que el no crear y mantener relaciones personales de calidad, con otros seres humanos, ¡es tan nocivo para nuestra salud física como fumar! Por lo tanto, cada vez que nos sentamos a charlar con nuestra amiga, date unos golpecitos en la espalda y felicítate por estar haciendo algo útil para tu salud. De hecho, somos muy muy afortunadas. Así queeeeee… brindemos por la amistad con nuestras amigas. Evidentemente, es muy bueno para nuestra salud.

Lactancia versus anorexia

Quiero compartir con vosotros la experiencia de una madre que me ha emocionado especialmente.
Ella ha compartido su historia en el ya citado blog Som la Llet, os traduzco algunos párrafos. Disculpad de antemano por la calidad de la traducción:

Amor puro en vena

“Soy Maria, tengo 36 años y he sufrido un trastorno alimentario durante 15 años, llevo 5 años de terapia y he de reconocer que hay un antes y un después des del nacimiento de mi hijo y puedo afirmar categóricamente que mi LACTANCIA juntamente con mi hijo me han curado…

El embarazo fue una gran sorpresa ya que fruto de mi enfermedad las reglas eran escasas y muy irregulares, sabía que no sería fácil quedar embarazada y no entraba dentro de nuestros planes, per de golpe apareció aquél positivo que me hizo tomar conciencia de la importancia de la alimentación. Fue un embarazo que me dejó al abismo, o comía o lo perdía ya que pesaba 52kg y mido 1,79cm. La comadrona que me vio en el primer control me lo dijo muy claro.

El embarazo fue fantástico, sin dolor y con un montón de sensaciones y experiencias que nunca creí que viviera con tanta intensidad. Lo más difícil era la alimentación pero no me rendí y todo salió bien, además mi cuerpo para compensar cogió 25 kg de reservas por si acaso volvía a haber restricciones de comida. Seguí una dieta de embarazadas para no engordarme pero que incluía mucho más de lo que yo hasta entonces conseguía comer, tuve que hacer verdaderos esfuerzos porque me parecía una barbaridad ingerir mil calorías; maldito trastorno, pero lo hice.

El nacimiento de Antonio en un parto normal (completamente intervenido) del que en esos días no tenía queja (ahora sí) vi el milagro de la vida en mis brazos y comenzar a amamantarlo fue una prolongación de este mismo milagro.

Antonio pesó 2.420 gramos y estaba perfecto pero aun y así no pude evitar la tentación de darle bibes de ayuda. Pero como que no podría soltarlo de mis brazos, la lactancia materna se instauró completamente y en menos de un mes él rechazaba las ayudas y yo me sentí capaz de “nutrir” en todos los sentidos y así hasta hoy que han pasado tres años y medio y seguimos.

Cuando afirmo que mi lactancia es responsable en mayor medida de mi recuperación lo hago porque la parte emocional con este vínculo con mi hijo me ha devuelto este amor que me había faltado antes, amor intenso y real en cada mirada y en cada gesto. He tenido el placer de comprobar cómo nos nutrió a los dos al mismo tiempo y como a cada paso yo ganaba seguridad, serenidad y por fin paz conmigo misma. Cada vez que mi hijo me ha regalado un rato de “lechita” para mí era un rato de amor puro.

[…]

Por descontado que recibo amor, afecto y comprensión de mi marido y de mi madre, pero no es similar a este tipo de vínculo que se establece con la lactancia. No quiero hablar de los beneficios para mi hijo porque ya los conocéis de sobras, sólo quería compartir con vosotros los beneficios reales y tangibles que la lactancia ha tenido en mí. Ya no necesito la aprobación del espejo, la lactancia me ha ayudado a ser útil y querida.


No he traducido todo el post para no extenderme. María explica cómo tuvo un aborto posterior y que la lactancia ayudó mucho en todos los sentidos. Me he emocionado con este testimonio, creo que transmite muy bien el vínculo que se consigue con la lactancia entre una madre y su hijo.

¡Buen día a todos!

El Tao de la sexualidad femenina

Extraído del libro EL TAO DE LA MUJER, Maitreyi D. Piontek

1. La Sexualidad Natural

Los taoístas piensan que la fuerza sexual es la base de la creatividad, de la salud, de la vitalidad e incluso de la espiritualidad. El objetivo principal del Tao de la sexualidad es la curación, el incremento y la transformación de esta intensa energía.

Las mujeres aprenden a liberar la energía y la fuerza de los ovarios, y  los hombres, la fuerza del semen, para en ambos casos reconducirla conscientemente dentro del cuerpo. De esta forma se inicial el proceso interno de autocuración.

Pero para dirigir y utilizar conscientemente la fuerza sexual, para conservarla y refinarla, es necesario comprender la esencia de la sexualidad; esto significa investigar y descubrir las diferentes caras de la propia sexualidad.

En público, la sexualidad es un tema recurrente. Especialmente el cuerpo femenino es comercializado con éxito como objeto de placer y, sin duda alguna, utilizado como efectivo gancho publicitario. Los deseos y fantasías de los hombres, las refinadas campañas de publicidad, y la pornografía, divulgan una imagen de la mujer, que, aunque se vende bien, no necesariamente se corresponde con la sexualidad femenina ni con lasnecesidades y deseos de las mujeres. A muchas mujeres las hace sentirse más
inseguras en su comportamiento sexual y en la aprobación de sus propios sentimientos.

La sexualidad personal sigue siendo, ahora igual que antes, un ámbito tabú, una zona gris, sobrecargada con muchos sentimientos entremezclados, anhelos, dolores, vivencias negativas, sentimientos de culpa y malentendidos, que pueden estrangular y bloquear el fluir natural de la sexualidad en los planos corporal, energético, emocional y físico. Cómo le
va a uno con su propia sexualidad es siempre un secreto bien guardado. Las ansias, los miedos y los conflictos personales, a menudo no se confían ni a la pareja ni a la mejor amiga, a quienes tampoco se les involucra en ellos.

El Tao nos anima a aceptar la propia responsabilidad también en el ámbito de la sexualidad. Esto significa aprender a orientar la propia sexualidad, la propia energía, a sanarla y desarrollarla y también a conocer los propios sentimientos y preferencias, así como aprender a comunicarse con la pareja.

El Tao de la sexualidad quiere abrirle la puerta hacia una sexualidad natural, para que la fuerza sexual pueda fluir y usted pueda disponer de ella en todo momento, como la enorme fuente de energía que es.

2. La esencia de la fuerza sexual.

Las vivencias traumáticas, la educación, las imposiciones religiosas, las relaciones de pareja ya establecidas o la soledad, así como la inseguridad y las emociones del ámbito de la sexualidad, a veces impiden totalmente que se pueda reconocer la auténtica función de la fuerza sexual. La posibilidad de poder reproducirse a partir de uno mismo diferencia fundamentalmente la fuerza sexual de otras fuerzas naturales y energías.

Esta propiedad biológica contiene una cualidad constantemente presente, que se puede percibir especialmente bien en la excitación sexual. Esta fuerza sexual se podría comparar a un “turbo”

Con la sexualidad todos los sentimientos, energías, deseos y pensamientos se intensifican. Mediante la sexualidad se intensifica lo que previamente ya existía. Esta función de turbo es utilizada por los taoístas para la autocuración y para el crecimiento espiritual, conectando conscientemente la fuerza sexual con el amor, el silencio del corazón y los centros energéticos superiores.

La fuerza sexual puede ser fomentada y ejercitada en el plano energético con técnicas como el circuito energético menor. Desgraciadamente, no sólo los sentimientos positivos salen reforzados por la fuerza sexual, sino también todas las emociones desagradables que en algún momento se relegaron al subconsciente. Las vivencias o impresiones no digeridas o no elaboradas se intensifican o se reactivan.

Esto explica -¡lo cual no significa que lo justifique!- por qué a través de la sexualidad salen a la luz tantas barbaridades, tanta violencia y destructividad. Por eso es aún más importante curar las antiguas heridas y los problemas, dejar que entren en nosotros el amor y el silencio, y cultivarlos, para que la fuerza sexual pueda ser transformada en fuerza curativa y fuerza vital.

Segunda parte

3. La sexualidad femenina

La sexualidad femenina se manifiesta, como todos los procesos naturales, en el eterno intercambio de fuerzas entre el Yin y el Yang. La energía femenina concuerda mejor con la energía del Yin, y por eso la sexualidad de la mujer brota desde más hondo, desde el interior, del sentimiento.

Al contrario que en el hombre, los órganos sexuales en la mujer están situados en la profundidad de sus entrañas, enterrados en su seno. La sexualidad para las mujeres posee una cualidad que crece y se expande de forma totalmente natural a partir de la totalidad, de la armonía interna y de la salud. La capacidad de concebir es otro de los aspectos en los que la sexualidad de la mujer se diferencia de forma esencial de la del hombre.

La capacidad de concebir es una facultad que no sólo está relacionada con el plano biológico y la reproducción. Concebir significa abrirse para ser capaz de acoger. Ésta es una condición extremadamente vulnerable, en que las mujeres a menudo se sienten amenazadas y que puede hacer surgir el miedo, la inseguridad y los bloqueos energéticos. Por eso, para las mujeres, la delimitación, la autoprotección y la autocuración son condiciones previas muy importantes no sólo para la aceptación de la
fuerza sexual y de la sensualidad, sino también para poder entregarse a ellas.

En la antigua China, entre las tareas que le correspondían a la mujer se encontraba el dominio del arte del dormitorio, lo que, dicho sin rodeos, significa que su función consistía en hacer gozar al hombre, y que ella era la responsable de la sensación de placer del hombre y de la duración del juego amoroso. Y para ello aportaba ante todo un cuerpo bello y sano, pero también el conocimiento de diversas técnicas amatorias y unos órganos sexuales bien entrenados.

El como se sentía la mujer misma y como desarrollaba su propio potencial no era un tema al que se concediera mucha importancia. El papel de la mujer consistía en apoyar a su marido, para que ésta pudiera llevar a cabo su tarea en la vida y pudiera desarrollar su propia fuerza interior: y un importante ingrediente lo constituía la fuerza nutritiva del Yin del
cuerpo femenino. Las secreciones vaginales liberadas durante el acto sexual poseen un intenso efecto revitalizante sobre el cuerpo masculino, tal y como los taoístas descubrieron muy pronto.

Esta división de roles patriarcalista no solamente existían en aquella época en China; todavía hoy muchas culturas llevan la marca de este modelo misógino. En el mundo occidental, la revolución sexual y sobre todo el movimiento feminista contribuyeron decisivamente a hacer más transparente este modelo sexual profundamente arraigado, y a la vez, a cuestionarlo.
Pero la sexualidad en Occidente también está marcada y dominada por el principio masculino: se utiliza y se abusa de las mujeres de muy diversas formas como medio para aumentar el placer del hombre. El desarrollo de la sexualidad femenina sólo está empezando. Aún hoy en más de veinte países se le extirpa el clítoris a niñas pequeñas que tienen que soportar dolores
horribles..¡en el siglo veinte!.

No existe ninguna normativa social universalmente aceptada para la liberación de la represión generalizada del placer femenino. Por eso es especialmente importante que una misma se esfuerce personalmente por
desarrollarse sobreponiéndose a los mecanismos enquistados y liberando la
propia feminidad y sexualidad, aprisionadas.

4. Yin y Yang en la sexualidad.

La mayoría de nosotros creemos que una sexualidad plenamente satisfactoria depende de otra persona. Llegar a constituir un todo con otra persona, acoplar el trozo que faltaba, percibirse a través de otra persona y medir la confianza en uno mismo a través de la reacción y el grado del placer generado en la pareja, es un patrón de comportamiento fuertemente enraizado también entre nosotras, las mujeres. Y así es como surgen muchas relaciones a causa del miedo, la inseguridad y la debilidad.

El Tao de la sexualidad busca el eterno intercambio de fuerzas entre el Yin y el Yang, tantro dentro como fuera. Una importante condición previa para una sexualidad plena es, en primer lugar, fortalecer los propios  puntos débiles. Esto, para las mujeres, muchas veces significa desarrollar primero la parte del Yang, con el único objetivo de que puedan aceptar el vulnerable estado de Yin. El ejercicio del huevo y la respiración de los ovarios ofrecen respaldo energético a este problema. El movimiento, el
ejercicio de centralización y la autonomía en lo cotidiano fortalecen adicionalmente el estado del Yang.

El equilibrio del Yin y el Yang en la sexualidad significa también conectar a un nivel profundo el corazón y la fuerza sexual, de modo que los órganos sexuales sean expresión del amor y la paz del corazón; la fuerza sexual aviva el corazón y así el corazón adquiere la fuerza que necesita para liberarse .

La armonía entre el Yin y el Yang también supone integrar los dos opuestos: la tierra fresca que descansa en sí misma recibe en su núcleo el ardiente fuego. El fuego es necesario para calentar el agua y para llevarla al punto de ebullición. El calor excesivo evapora el agua: el cuerpo se reseca y se resquebraja; también la vagina se seca. La sexualidad que acentúa el Yang es excitante, tensa, orientada al punto algido, ardiente, superficial, de corta vida y apremia hacia afuera. A causa de las tensiones interiores y de la estimulación externa, a veces el fuego se vuelve demasiado caliente y resulta incontrolable; en este caso, arrasa con todo y llega a ser destructivo.

La fuerza del Yin enráiza al Yang: así se puede integrar e interiorizar tambien la sexualidad. Una sexualidad marcada por Yin implica abrir el paso a los sentimientos, al sosiego y a la profundidad, y moverse lentamente; la respiración es entonces tranquila y suave. La armonía del Yin y el Yang intenta que ambos aspectos se integren. Una excitación tranquila, una intención sin ser intencionada, hacer sin hacer.

Uno de los problemas más frecuentes hoy en día es que los hombres, debido al estrés del trabajo, son menos activos físicamente y tienen demasiado por fuego. Las mujeres, con frecuencia padecen un enfriamiento corporal debido a la mala alimentación, a los miedos y a las sobrecargas, de modo que el fuego del hombre no basta para calentar el agua de la mujer.

También puede ocurrir que al hombre le falte la fuerza interior que se necesita para conservar su fuego. Esto significa que el acto sexual se completa en un par de minutos, antes de que a la mujer le haya dado tiempo a excitarse.

El Tao le enseña a ser responsable de su propia sexualidad. Es decir, a equilibrar y sanar el cuerpo de modo que el agua del interior no esté demasiado fría. Mediante el movimiento, la alimentación y el entrenamiento de la musculatura de la pelvis se pueden energizar los órganos sexuales y el cuerpo entero; y así no se presiona innecesariamente a la pareja con expectativas que no sólo son imposibles de satisfacer, sino que también envenenarían inútilmente la relación de pareja

5. Deseo, excitación, éxtasis y orgasmo.

Todavía hoy en día muchas mujeres no han encontrado la puerta de acceso hacia su deseo sexual, no han experimentado, o sólo en pequeña medida, la excitación, y nunca han tenido la experiencia de lo que es un orgasmo. Lo que siempre me conmueve profundamente de esta situación es que las mujeres no se atreven a compartir esto con su pareja o sus amigas. Una y otra vez
vienen a mi consulta mujeres desesperadas por este problema, que se sienten desorientadas y solas al considerar que son frígidas o no tienen sentimientos.

Yo todavía no me he encontrado con una mujer que no tenga sentimientos. Con lo que frecuentemente sí me encuentro es con muchas mujeres que nunca se han tomado un poco de tiempo para sí mismas, para descubrir su propia sexualidad y su propio cuerpo. Por eso en la relación sexual, con muchas frecuencia se dejan arrollar por las necesidades de su pareja, se adaptan
a la sexualidad del hombre y renuncian a sí mismas: a costa de los propios sentimientos.

Para los hombres, la sexualidad es un tema central. Los hombres se compran revistas pornográficas y ven películas porno. Las mujeres lo hacen con menos frecuencia. Los hombres acuden a prostíbulos y tienen sus experiencias. Los hombres se masturban más que las mujeres. Los hombres saben lo que quieren, lo que les gusta y lo que les excita.

Lo que a las mujeres las estimula sexualmente y lo que les gusta, este conocimiento lo suelen deducir los hombres de la publicidad, de las películas y de las revistas, pero pocas veces directamente de las mujeres.

Los deseos ocultos y las fantasías provocan en las relaciones malentendidos considerables, ya que normalmente tienen poco que ver con las necesidades reales de la mujer o del hombre.

Si las mujeres no saben lo que les gusta, lo que quieren y lo que no, tampoco se lo pueden hacer saber a su pareja. A esto se añade que muchas mujeres piensan que ellas son las únicas a las que les pasa esto, y se sienten a solas con sus sentimientos. Por miedo a perder a su pareja a lo mejor fingen que sienten deseo, excitación o llegan a simular el orgasmo; y la mayoría de los hombres ni siquiera lo nota.

Tómese el tiempo necesario para descubrir su cuerpo. Acarícieselo y descubra sus partes mas sensibles. Aprenda a tocarse, para dar con lo que a su cuerpo le gusta. ¿Cómo puede estimular su energía sexual? ¿Qué le hace ponerse en marcha, es decir, qué es lo que le excita?.

La sexualidad femenina pasa por la fuerza de los riñones, por el soltarse, por el reblandecimiento. El fortalecimiento de la fuerza de los riñones es imprescindible para enfrentarse a este tipo de problemas. Desarrollar la fuerza interior es también muy útil para superar el miedo a la entrega.

En muchas ocasiones las mujeres tienen un motivo para cerrase sexualmente: o son demasiado sensibles y receptivas, o la sexualidad de su pareja les resulta demasiado ruda o demasiado egoísta para ayudar a la mujer a abrirse.

Un orgasmo no surge así sin más, de la nada. Los orgasmos se hacen, o al menos se fabrica el clima en que puedan darse. El camino más fácil es permitirse la masturbación, tomarse tiempo para la vagina y el clítoris, para descubrir ante qué reacciona usted. Un vibrador, las bolas chinas del amor, un aceite natural, etc., pueden ser un medio para acceder a la excitación y le pueden ayudar a descubrir su propio orgasmo.

Si sabe lo que le gusta, lo más probable es que la sexualidad con su pareja también mejore. Bailar también puede ayudar a las mujeres a sumergirse en el flujo de su energía: el baile sensual, el baile erótico, pero sin pareja, no para gustarle a él, sino por propio placer, para disfrutar de una misma, para activar la propia energía y abrir el paso a la sensualidad.

6. La relación con la sexualidad masculina.

Ser realmente comprendida como mujer por un hombre, no es un privilegio inalcanzable ni una utopía, pero a veces sí resulta un poco difícil. Es necesario que tanto la mujer como el hombre se esfuercen continuamente por comprenderse mutuamente. Si luego surge el contacto sexual, el comportamiento masculino con frecuencia a las mujeres nos parece aún más enigmático; a algunas mujeres la sexualidad masculina les resulta sencillamente incomprensible y la mayoría de las veces, difícil de aceptar.

En este apartado intentaré considerar con un poco más de detalle la sexualidad masculina. Las cuestiones esenciales con respecto a la sexualidad masculina son: ¿qué provoca en mí la sexualidad masculina? y ¿qué significa para mí la excitación masculina? . La respuesta puede ser una difusa mezcla de contradicciones, pero eso no importa. Hágase estas preguntas y mire simplemente en su interior, para ver qué le suscitan estas cuestiones.

A continuación le propongo unas cuantas preguntas más que se puede plantear con respecto a este tema. Resulta muy útil responder a estas preguntas por escrito: escribiendo a veces se logra una mayor claridad mental. Pruebe a hacerlo, sin más.

Preguntas sobre la sexualidad masculina:

¿Qué significa para mí la excitación masculina?

¿Qué provoca en mí la visión de un pene en erección?

¿Cómo reacciono ante los deseos sexuales de un hombre?

¿Provoco de buena gana la energía sexual en el hombre o más bien la
bloqueo?.

En las relaciones sexuales, ¿me gusta controlar la situación o me
entrego a ella?

¿Qué importancia tiene para mí el orgasmo masculino?

¿Me siento responsable de la satisfacción sexual de mi pareja?

¿Acepto los deseos sexuales de mi pareja?

¿Qué es lo que me gusta de la sexualidad de mi pareja?

¿Qué es lo que no me gusta, qué me produce asco, en qué situaciones
me cierro?

Para relacionarse con la sexualidad masculina no existe una receta ideal ni una patente garantizada. En la relación de pareja o en el matrimonio, la sexualidad suele ser un tema central. La sexualidad es un ámbito de la vida que no se comparte con muchas personas. A menudos los contactos sexuales se limitan a una pareja estable.

Sucede a menudo que esas energías quedan inconscientemente bloquedas en las relaciones, porque nunca hemos aprendido -o no quisimos aprender- a desarrollar conscientemente ese ámbito esencial.

En el trato con la sexualidad masculina, oriéntese también por usted misma. ¿Qué provoca en mí? ¿Qué es lo que yo quiero? ¿Qué es lo que no quiero? ¿Qué es lo que no quiero o no puedo hacer? El aspecto esencial en la relación con la sexualidad masculina son sus deseos y su placer, así como la absoluta sinceridad con usted misma y con su pareja. La disposición a desarrollar una sexualidad con su pareja que a los dos les guste, es imprescindible, así como la disposición a ayudarse mutuamente, a
abrirse el corazón y a percibir conscientemente los deseos inconscientes y los miedos.

El hecho de que los hombres no se muevan por el ámbito de los sentimientos tan libremente como las mujeres, puede manifestarse en la experiencia sexual como algo muy molesto para las mujeres. La sexualidad de los hombres brota muchas veces de las tensiones internas y de los sentimientos reprimidos, y se convierte entonces en una válvula de escape placentera
para deshacerse de la basura y el estrés no digeridos.

Cuando la práctica sexual se lleva a cabo sin amor, la basura emocional no le “recicla”, sino que simplemente se vacía donde se puede. Las mujeres  son utilizadas en todo el mundo como “cubos de basura”. A causa de la dependencia y la falta de autonomía, soportan un tipo de sexualidad que no se corresponde con su ser íntimo. Y se dejan maltratar o atormentar: cuando escucho por lo que algunas mujeres pasan voluntariamente, a veces yo misma casi me mareo. A pesar de todo, no debemos olvidar que los
hombres también anhelan ser queridos y aceptados, pero que, con frecuencia, ellos solos no encuentran el camino hacia el corazón y los sentimientos.

Por eso, para nosotras las mujeres es un deber ineludible desarrollar el plano del corazón como amantes, como esposas, como madres, como seres humanos, para introducirlo en las relaciones, para compartir sus cualidades y para cultivarlo juntamente con los demás. Pero no a costa de la sexualidad, sino como el fundamento para una sexualidad sana, vital, llena de creatividad, alegría de vivir y confianza. Se trata de descubrir y desarrollar, con ayuda del otro, una sexualidad que no conozca barreras y
que cure las viejas heridas.

Mujeres como nosotras, Mario Vargas Llosa (especial San Valentín)

En el día del amor y la amistad… una lectura de  Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura 2010

Todas las flores del desierto están cerca de la luz. Todas las mujeres bellas son las que yo he visto, las que andan por la calle con abrigos largos y minifaldas, las que huelen a limpio y sonríen cuando las miran. Sin medidas perfectas, sin tacones de vértigo. Las mujeres más bellas esperan el autobús de mi barrio o se compran bolsos en tiendas de saldo. Se pintan los ojos como les gusta y los labios de carmín de chino. Las flores del desierto son las mujeres que tienen sonrisas en los ojos, que te acarician las manos cuando estás triste, que pierden las llaves al fondo del abrigo, las que cenan pizza en grupos de amigos y lloran sólo con unos pocos, las que se lavan el pelo y lo secan al viento. Las bellezas reales son las que toman cerveza y no miden cuántas patatas han comido, las que se sientan en bancos del parque con bolsas de pipas, las que acarician con ternura a los perros que se acercan a olerlas. Las preciosas damas de chándal de domingo. Las que huelen a mora y a caramelos de regaliz. Las mujeres hermosas no salen en revistas, las ojean en el médico, y esperan al novio, ilusionadas, con vestidos de fresas. Y se ríen libres de los chistes de la tele, y se tragan el fútbol a cambio de un beso. Las mujeres normales derrochan belleza, no glamour, desgastan las sonrisas mirando a los ojos, y cruzan las piernas y arquean la espalda. Salen en las fotos rodeadas de gente sin retoques, riéndose a carcajadas, abrazando a los suyos con la felicidad embotellada de los grandes grupos. Las mujeres normales son las auténticas bellezas, sin gomas ni lápices. Las flores del desierto son las que están a tu lado. Las que te aman y las que amamos. Sólo hay que saber mirar más allá del tipazo, de los ojazos, de las piernas torneadas, de los pechos de vértigo. Efímeros adornos, vestigios del tiempo, enemigos de la forma y enemigos del alma. Vértigo de divas y llanto de princesas. La verdadera belleza está en las arrugas de la felicidad…



Sahara…. Charla con un Tuareg…

TU TIENES EL RELOJ, YO TENGO EL TIEMPO

Habla de KRONOS Y KAIROS
Compartamos este tiempo, entrevista realizada por VÍCTOR-M. AMELA a:

MOUSSA AG ASSARID,

No sé mi edad: ¡ nací en el desierto del Sahara, sin papeles…!Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali.

He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier- 1. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo

– ¡Qué turbante tan hermoso…!
– Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.

– Es de un azul bellísimo…

– A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados…

– ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?

– Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.

– ¿Por qué?

– Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.

– ¿Quiénes son los tuareg?

– Tuareg significa abandonados, porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: señores del desierto, nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.

– ¿Cuántos son?

– Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece… “¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!”, denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.

– ¿A qué se dedican?

– Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio…

– ¿De verdad tan silencioso es el desierto?

– Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.

– ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?

– Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba… Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre… Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!

– ¿Sí? No parece muy estimulante. ..

– Mucho. Alos siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas… Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.

– Saber eso es valioso, sin duda…

– Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!

– Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?

– Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!

– ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?

– Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro…

– Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja…

– Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté… Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua… y sentí ganas de llorar.

– Qué abundancia, qué derroche, ¿no?

– ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso…

– ¿Tanto como eso?

– Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos… Yo tendría unos doce años, y mi madre murió… ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.

– ¿Qué pasó con su familia?

– Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa… Entendí: mi madre estaba ayudándome…

– ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?

– De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo…

– Y lo logró.

– Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.

– ¡Un tuareg en la universidad. ..!

– Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella… Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra… Aquí, por la noche, miráis la tele.

– Sí… ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?

– Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa… En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!

– Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.

– Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde…

– Fascinante, desde luego…

– Es un momento mágico… Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor… La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor…

– Qué paz…

– Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.

La experiencia del Placer, del Amor y Pasión

Los opioides o los opiáceos endógenos son moléculas como las endorfinas, las encefalinas, la morfina… existen muchas, son moléculas de la misma familia. Y esas moléculas son claves en la Experiencia del Placer.

Ese es el problema de la adicción. Porque realmente la droga es apenas un señalador de un conflicto, pero la droga no es el problema, es el señalador de un problema, es el señalador de una carencia.Tratar la droga no tiene sentido, hay que tratar al ser humano con sus vacíos. Él a través de la droga simplemente busca la unión consigo mismo, la compensación, es el placer que la Vida no le dió. Si miramos esos circuitos de los opiáceos, si hacemos un mapa en el cerebro, nos encontramos un hecho esencial, muy importante: En ese punto, en la amigdala que es el cerebro emocional, hay una concentración de opioides 30 veces mayor que en el resto del cerebro.

Quiere decir que ése es el núcleo crítico en la experiencia del Placer ligado a las emociones. Y que si nosotros pudiéramos saber el mecanismo en que este núcleo crítico funciona no necesitaríamos opioides externos, porque el placer va a movilizar opioides internos endógenos. Y esque todos somos adictos, todos dependemos de los opioides endógenos internos, si no tuvieramos opioides y esas drogas internas q se generan, obviamente en la dosificación correcta, con el ritmo correcto, con el timing en el tiempo y en el espacio correctos, pues no tendríamos el placer de vivir.

El Placer de vivir no es pura filosofía o metafísica. Si yo no tuviera esas moléculas que tradujeran mi bienestar pues no me podría ni sonreir y sería un pobre infeliz. De hecho para que nos abstengamos de juicio, hay familias enteras que no tienen casi opioides y son familias de alcoholicos. Ellos aprendieron que cuando toman un poquito de alcohol entonces mejora el estado de ánimo. Ustedes ven un tipo serio, inhibido, reprimido, casi que infeliz que nunca sonríe que se va a una fiesta, se toma tres traguitos y se vuelve el borrachito de la fiesta, y se convierte en la persona que sonríe, el cuenta-chistes, el héroe de la fiesta. Y uno se pregunta cómo se puede dar una disociación de tal naturaleza. Y no es una disociación, es que cuando aumentan los niveles de endorfinas y todas esas sustancias adentro, mejora el estado de ánimo y entonces se puede expresar el potencial del ser. Y eso es muy importante porque si en la Vida no hay una embriaguez de placer la vida no vale la pena. Esto puede ser escandaloso pero es cierto desde el punto de vista fisiológico. La embriaguez es la búsqueda del éxtasis, es la búsqueda de la integridad, de la Unión. La gente no busca embriagarse, la gente no busca la droga, la gente busca unirse a sí misma.

Y esa unión está mediada a través de todas esas moléculas que integran el tallo cerebral con el sistema límbico. Aquí viene una cosa muy importante, y es que nosotros tenemos circuitos del placer. Todos vinimos equipados con circuitos del placer dentro del cerebro. Y nutrir el cerebro y aprender a manejar el cerebro es no dejar que se desconecten esos circuitos del placer. Necesitamos Placer para vivir. Esos circuitos son supremamente poderosos. Tan poderosos que hay investigadores que dicen que esos circuitos son más importantes que los circuitos de la supervivencia. Se hizo un experimento: Tomemos un ratón, y lo vamos a entrenar para que pase a través de un laberinto y se encuentre frente a una compuerta donde puede hundir dos palancas:

Una palanca para sobrevivir, para comer y beber; y una segunda palanca para autoestimularse un punto en el cerebro exacto que está en ese circuito del placer. Hacemos la experiencia y qué nos encontramos? Ese ratoncito se muere de placer, de hambre y de sed, pero de Placer. El tiene la alternativa, pero él prefiere hundir la palanca que lo autoestimula para experimentar placer. Miren que esto es una experiencia biológica y he estado hablando de un ratoncito. Pero esos ratoncitos los conocemos todos en la vida cotidiana. ¿Cómo hay una persona que teniendo todas las posibilidades del mundo se autodestruye??? Y opta por la cocaína, o por el Hachís, o por el opio o la heroína, en lugar de optar por el Amor, por la Vida, por sus hijos, por su profesión??? Pero también es cierto que muchas veces esa persona no es cualquiera, es una persona con buen nivel intelectual, a veces es un banquero, un político, es una persona prestigiosa que lo tiene todo y, sin embargo, se está drogando. Ahí entendemos la importancia del placer de vivir. No podemos reprimir el Placer. No podemos caer en el hedonismo ni vivir para el placer. Pero El Placer es una condición esencial de la Vida. Y la Vida viene equipada con esos circuitos del placer, que recorren todo el cerebro por dentro. Los circuitos del placer van uniendo los tres cerebros: Unen el Tallo Cerebral, con el Sistema Límbico, con el cerebro frontal y así lo van integrando.

Esos circuitos del placer tienen un transmisor Universal, una molécula muy simple que es la Dopamina. Cuando no tenemos dopamina, según el circuito donde no tengamos la dopamina, podemos tener alteraciones hormonales, podemos generar un parkinson (todos sabemos que el parkinson se produce por una degeneración de un cierto tipo de neuronas dopaminergicas)….

Si no hay Dopamina no hay Amor. Si no hay Dopamina no hay Excitación en la Vida. Si no hay Dopamina no funcionan estos circuitos del placer. Pero si nosotros estudiamos esa molécula (ya sabemos que una molécula es una estrategia en la conciencia), nos encontramos una cosa muy bonita: Esa molécula es un resonador de la Luz. Y viene una pregunta: ¿Qué relación hay entre el Amor y la Luz?? Si estudiamos esa molécula nos encontramos un anillo de dobles enlaces que es la Tirosina que es un resonador de fotones. Son acumuladores y almacenadores de fotones. ¿Qué relación hay entre el Amor y la Luz?? Nos preguntamos.

Es necesario que la Energía del Corazón ascienda y programe la amigdala para activar esos circuitos del Placer. Y ahí estamos viendo entonces el ascenso de una energía más primitiva, la del corazón, que coge el órgano de la Luz que es el Cerebro: El Amor y la Luz (El Corazón y El Cerebro) Amor y Luz es Comprensión. El Corazón es el órgano del AMOR. El Cerebro es el órgano del ENTENDIMIENTO. Entendimiento + Amor = Amor con Discernimiento. El Amor con Discernimiento es Comprensión. Y la Comprensión es la Clave de la Evolución. Vamos ascendiendo así hasta el segundo cerebro: El sístema Límbico, y ¿cómo alimentamos este cerebro? con las emociones. Pero el cerebro límbico tiene un nutriente esencial que es La Pasión.

Vivir apasionadamente. Vivir con Alma, Vida y Sombrero… Vivir Intensamente…. Entrar en la Aventura maravillosa de Vivir… Salir del modelo de la supervivencia y la comodidad y entrar en el modelo de la existencia en que el Ser se proyecta a la corriente de La Vida. JORGE CARVAJAL

La bata blanca no les da sabiduría

A las 4 de la mañana (3 horas después de irme a dormir) empezó todo. Mucha gente ha pasado por esto y más estos días, era una gastroenteritis de las buenas. Fue una noche dura, no solamente por encontrarme mal sino porque no podía atender a mi hijo tal y como lo hubiera hecho en otras ocasiones. Entre visitas al baño, le daba el pecho a mi bebé cada vez que este lo reclamaba.  No os daré detalles, seguro que os imagináis que fue duro.

Por fin llegó la mañana y mi hijo se despertó tan tranquilo, así que aproveché para pedir el relevo a mi marido y, además, suplicarle que fuera a la farmacia a por un Primperan, que sabía que me iría bien. No es bueno auto medicarse y menos dando el pecho, así que fui corriendo a la fuente de información más fiable que conozco sobre el asunto: el Hospital de Denia. La división de Pediatría de este hospital ha creado la página web www.e-lactancia.org donde informa de la compatibilidad de los medicamentos, plantas, tóxicos y enfermedades con la lactancia materna.

Consulté el medicamento “por producto” y me apareció la información al instante. El Primperan es un antiemético, que no tengo ni idea de lo que significa, la cuestión es que el riesgo con la lactancia es de 0, literalmente SEGURO, COMPATIBLE.  Y añade: incrementan la producción de leche por aumento de la prolactina.

Es decir, que no solamente puedo tomarlo sino que además aumenta mi producción de leche, evidentemente, advierte sobre no utilizarlo como galactógogo sin control sanitario.

Total, que podía tomar Primperan tranquilamente.

A todo esto llegó mi marido de la farmacia con Ultra levura – un compuesto de bacilos, hongos productores de ácido láctico – y le miré con la cara descompuesta. Llevaba unas 7 horas pasándolo fatal, esperando a tomar algo que me ayudara y me traía “eso”. Y entonces me contó que la farmacéutica había leído el prospecto del Primperan y dijo que yo no podía tomarlo porque estaba amamantando a mi hijo. Yo estaba bastante enfadada. Le conté a mi marido que el Primperan era compatible y que fuera a buscar el medicamento cuanto antes. Él, cumplidor, volvió a buscarlo y lo compró aun y con la insistencia de las farmacéuticas que le desaconsejaban que lo tomara sin una prescripción médica por nuestro hijo. Vamos, que se lo vendían  pero que estaba totalmente contraindicado.

El pobre llegó con el medicamento pero hecho un mar de dudas. Tuvimos que llamar a un médico amigo que nos dijo que no pasaba nada pero que tomara un medicamento alternativo. Lo tomé y nada, yo seguía igual de mal.

Así que utilicé el comodín de la llamada a la persona que más me fio de lactancia materna: Alba Padró,que es la persona que atiende las consultas telefónicas en ALBA lactancia materna. La llamé (domingo) y me confirmó que podía tomar Primperan, que no había ningún peligro para el bebé.

Yo estaba la mar de tranquila después de la llamada y quería tomarlo. Mi marido, que había estado bajo la presión de las farmacéuticas, no lo tenía tan claro. Y nuestra decisión fue que él se llevaba el bebé unas horas fuera y yo me tomaba la medicina, lo cual me fue muy bien para descansar. Comencé a sentirme mejor al poco rato.

Lo que me fastidia es que me podía haber tomado el medicamento horas antes, encontrarme mejor y estar con mi familia, y todo porque unas farmacéuticas están desinformadas y se fían de los prospectos, que no hacen más que cubrirse las espaldas.

Dar el pecho no tiene por qué ser sinónimo de sufrir. Por favor, responsables de la salud, ¡informaos! No os quedéis con los apuntes de la facultad, seguid formándoos e intentad estar cerca de expertos sobre la materia. Tuve la suerte de haberme informado y conocer fuentes de información fiables, pero no todo el mundo tiene por qué conocerlas, los profesionales de la salud sí tienen la obligación profesional y moral de estar informados, no las madres!

Enfermedades psicosomáticas

Atención, os dejamos un Breve resumen de algunas enfermedades psicosomáticas, es una interpretación psicológica y como tal debe estar en cada caso revisada previamente por un doctor y tratada, no debemos autodiagnosticarnos ni automedicarnos pero conocer el posible motivo de nuestras dolencias nos puede ayudar a mejorar nuestro estado.

En otro post hablaremos de la psiconeuroinmunología

Observando lo que nuestro fisico manifiesta y buscando dentro de nosotros mismos sabremos por qué tenemos tal o cual dolencia, pues el fisico es el ultimo cuerpo donde se manifiesta el problema que siempre se origina en el cuerpo emocional , mental o espiritual.

Miremos, observemos, identifiquemos y sabremos que esta pasando dentro de nosotros y desde luego como sanarnos.
La verdadera sanación es aquella que es de adentro para afuera, por eso ahora las terapias alternativas trabajan de esa manera,no mas sintomas…sino orígenes, alli se sana en la raíz, aun por profunda que sea ,,,busquemos,,,miremos…identifiquemos…no tengamos miedo a saber que nos sucede, si?que esto nos sirva para la sanación de cada uno…

Con Amor y Luz………….

Cada problema físico que tenemos es debido a un modelo mental y o emocional que nos hemos creado. En esta lista aparecen varias enfermedades y sus causas probables.

*Parte de la información está sacada del libro de Louise Hay “Usted puede sanar su vida”

Acne: Desaprobación y no aceptación de si mismo.
Acidez: Miedo paralizante.
Adicciones: Huida de uno mismo. Miedo. No sabe amarse.
Alergias: Negación del propio poder.
Alzheimer: Deseo de abandonar el planeta. Incapacidad de enfrentar la vida.
Amigdalitis: Miedo. Emociones reprimidas. Creatividad sofocada.
Amnesia: Miedo. Huida de la vida, incapacidad de autodefenderse.
Ampollas: Resistencia, falta de protección emocional.Anemia: Carencia de alegría. Miedo. Crée no ser suficientemente bueno.
Angina: Creencia intensa que no se es capaz de hacerse valer ni de pedir.
Anorexia: Negación de vida. Rechazo y odio de uno mismo. Mucho miedo.
Apendicitis: Miedo a la vida. Bloqueo del fluír.Apetito exceso: Miedo. Necesidad de protección. Juzgar las emociones
Apetito defecto: Miedo. Protección de si mismo. Falta de confianza en la vida.
Arrugas: Pensamientos depresivos. Resentimiento con la vida.
Arteriosclerosis: Resistencia, tensión, rigidez mental. Negativa a ver lo bueno.
Articulaciones: Cambios en la orientación de la vida.
Artritis: Sensación de no ser amado. Críticas a si mismo y a los demás, resentimientos.
Artritis dedos: Deseo de castigar. Culpa. Se siente víctima
Asfixia: Miedo: Atascado en la infancia. Desconfianza en la vida.
Asma: Sensación de no tener derecho a respirar por su cuenta. Llanto suprimido. Creencia de que no es valioso y que se lo merece.
Asma en bebes: Miedo a la vida. No quiere estar aquí.
Boca, llagas: Palabras retenidas. Culpa
Boca: Opiniones rígidas. Incapacidad de aceptar nuevas ideas.
Bronquitis: Dificultades en la familia. Discusiones, gritos
Cabeza, dolor: Autocrítica, que se invalida uno mismo. Miedo.
Cadera: Miedo de tomar decisiones importantes. Miedo hacia donde avanzar
Calambres: Tensión, miedo, aferrarse, sujetar.
Cálculo biliar: Amargura, pensamientos crueles, condenación, orgullo.
Calvicie: Miedo, tensión, intento de controlarlo todo.
Canas: Estrés, tensión nerviosa, esfuerzo excesivo.
Cáncer: Herida profunda. Resentimiento. Autocrítica. No se quiere. Sensación de que la vida decepciona una y otra vez, que no va a cambiar.
Cándidas: Sentimiento de estar muy dispersa. Frustación y cólera. Desconfianza.
Cataratas: Incapaz de ver el futuro con alegría. Futuro sombrío.
Celulitis: Atascado en sufrimientos de la niñez. Miedo a escoger su dirección.
Cerebro, tumor: Obstinación. Negativa a cambiar antiguos modelos mentales.
Ciática: Miedo del dinero y del futuro. Hipocresía.
Colesterol: Obstrucción de los canales de júbilo. Miedo de aceptar la alegría.
Cólicos: Irritación mental, Impaciencia.
Colitis: Padres demasiado exigentes. Miedo a la opresión y a la derrota. Gran necesidad de afecto.
Conjuntivitis: Enojo y frustación con lo que uno ve en la vida.
Corazón: Representa el centro del amor y la seguridad
Corazón problemas: Problemas emocionales antiguos. Falta de alegría. Endurecimiento del corazón. tensión, estrés.
Corazón, ataque: Sacar toda la alegría y el júbilo de su corazón ya sea por algún problema dinero, posición, etc..
Cuello: Representa la flexibilidad. capacidad de ver lo que hay detrás.
Cuello, problemas: Negativa a ver otros aspectos. Terquedad. Inflexibilidad.
Cuello, rigidez: Obstinación, Inflexible.
Desmayos: Miedo que no se puede enfrentar. Pérdida de conciencia.
Diabetes: Nostalgia de lo que pudo haber sido. Gran necesidad de controlar. Tristeza profunda. Ni resto de dulzura.
Diarrea: Miedo, rechazo, huída.
Dientes, problemas: Indecisión antigua. Incapacidad de descomponer las ideas para analizarlas y decidir.
Dolor continuo: Nostalgia de amor y de ser abrazado.
Dolores muchos: Culpa, la culpa siempre busca castigo.
Edema: No querer desprenderse de algo o alguien.
Encías sangran: Falta de alegría en la decisiones que se toman.
Enfermedades crónicas: Negativa a cambiar. Miedo al futuro. Inseguridad.
Enuresis: Miedo a uno de los progenitores, especialmente al padre.
Epilepsia: Sentimiento de persecución y de enfrentamientos intensos. Rechazo de la vida. Violencia autoimpuesta.
Erupciones: Irritación por demoras. Manera de llamar la atención.
Escalofríos: Contracción mental, alejado y retraído. Deseo de que le dejen en paz.
Espalda: Representa el apoyo de la vida-
Espalda – parte alta: Falta de apoyo emocional. sensación de no ser querido. Retención de amor.
Espalda – parte media: Culpa, atascado en el pasado, se ve como una carga.
Espalda – parte baja: Miedo a quedarse sin dinero
Espinillas: Alguien que se siente sucio y no querido.
Esterilidad: Miedo y resistencia ante el proceso de la vida
Estómago: Contiene el alimento. digiere las ideas.
Estomago problemas: Miedo. Incapacidad de asimilar lo nuevo.
Estreñimiento: Negación a renunciar a viejas ideas. Atasco en el pasado.
Fatiga: Resistencia, aburrimiento, falta de amor a lo que se hace.
Fibroides y quistes: Alguien que cultiva resentimientos hacia su pareja.
Flebitis: Cólera y frustración. Culpa a otros por la falta de alegría y limitaciones en su vida.
Fluídos, retener: Miedo a perder algo.
Garganta: Canal de expresión y creatividad.
-Nudo en la Garganta: Miedo. Falta de confianza en la vida.
Problemas de Graganta: Incapacidad de hacerse valer. Que se traga su cólera. Negativa a cambiar.
Gases: Ideas sin digerir.
Gastritis: Incertidumbre prolongada. Sentimiento fatalista.
Genitales: Representan lo masculino y lo femenino.
problemas Genitales: de Preocupación por no servir.
Gordura: Deseo de protección. Hipersensibilidad.
Goteo nasal: Llanto interior. Victima.
Gripe: Reacción a creencias negativas en masa. Miedo. Fé en la estadística.
Hemorroides: Miedo a plazos establecidos. Cólera con el pasado. Miedo a aflojarse.
Hepatitis: Resistencia al cambio. Miedo, cólera, odio.
Hernia: Ruptura de relaciones. Tensión, carga.
Hernia discal: Sensación de no recibir ningún apoyo de la vida. Indecisión.
Herpes: Necesidad de castigo. Verguenza pública. Rechazo de los genitales.
Higado: Asiento de la cólera y de las emociones antiguas.
-Problemas de Higado: Se autoengaña y se siente mal.
Hipertiroidismo: Intenta complacer a los demás y nunca a el mismo.
Hombros: Lleva las cargas de la vida.
Impotencia: Presión sexual. Tensión, culpa. Rencor a una pareja anterior. Miedo a la madre.
Indigestión: Miedo visceral, terror, angustia.
Infección: Irritación, cólera, fastidio.
Infección urinaria: Se siente irritado, que culpa a los demás.
Inflamación: Miedo. Que se sale de sus casillas.
Insomnio: Miedo. Falta de confianza en el proceso de la vida. Culpa.
Laringitis: Se siente tan furioso que no puede hablar. Miedo a hacerse valer.
Leucemia: Convención de que todo es inutil.
Linfaticos, problemas: Hay que volver a centrarse en lo esencial: amor y júbilo.
Mal aliento: Ideas de cólera y venganza. Experiencias que respaldan.
Mandíbula: Cólera, resentimiento, deseo de venganza.
Manos : Sostienen y manejan. Aferran y aflojan. Formas de enfrentar experiencias.
Mareo (viaje): Miedo, sobre todo a la muerte falta de control.
Meningitis: Gran discordia familiar. Torbellino interior. Falta de apoyo.
Menstruales: Rechazo de la feminidad. Culpa, miedo.
Migrañas: Disgusto por dejarse llevar. Resistencia al fluir de la vida.
Miopia: Miedo al futuro. Desconfianza de lo que vendrá.
Muñeca: Representa el movimiento y la soltura.
Nariz: Representa el reconocimiento de uno mismo.
Nausea: Miedo. Rechazo a una idea o experiencia.
Nervios: Representan la información. Son receptores informativos.
Nerviosa crisis: Bloqueo de los canales de comunicación.
Neumonia: Desesperación. Cansado de la vida. Heridas emocionales no quiere curar.
Nódulos: Resentimiento y frustración.
Oídos, dolor: Que no quiere oír. Discusiones de los padres. Demasiado alboroto.
Ojos: Representan ver claramente pasado, presente y futuro.
Pancreas: Representa la dulzura de la vida.
Parálisis: Temor, terror. Huida.
Parkinson: Miedo intenso. Deseo de controlarlo todo y a todos.
Pechos: Representan la maternidad y la ternura.
Pechos-bultos, quistes: Sobreprotección, exageración de la actitud maternal.
Piel: Protege nuestra individualidad. Organo sensorial.
– problemas de piel: Angustia, miedo. Se siente amenazado.
Piernas: Nos llevan adelante en la vida.
Pituitaria: Representa el centro de control.
Polio: Celos paralizantes, deseo de detener a alguien.
Presión sangre: Alta: Problema emocional antiguo no resuelto.
Presión sangre: Baja: Falta de amor en la infancia. Derrotismo. Cree que nada sirve.
Próstata: Miedos mentales, renuncia, presión y culpa. Siente estar envejeciendo.
Psoriasis: Miedo de ser herido. Negación a aceptar los sentimientos propios.
Pulmón: Representa la capacidad de inspirar la vida.
Quemaduras: Cólera, alguien que arde de furia.
Quistes: No olvida los recuerdos dolorosos. Se pasa la película una y otra vez.
Raquitismo: Desnutrición emocional. Falta de amor y seguridad.
Resfriado: Confusión y desorden mental.
Respiración, mal: Miedo o negativa a aceptar plenamente la vida. Se cree sin derecho a existir.
Reumatismo: Se siente víctima. Amargura crónica. Falta de amor. Resentimiento.Rigidez: Pensamiento rígido.
Riñon, mal: Críticas, decepción, fracaso. Verguenza. Reacciona como un niño.
Rodilla, mal: Orgullo y obstinación. Incapacidad a inclinarse. Miedo, inflexibilidad
Ronquidos: Negativa obstinada a abandonar viejos modelos mentales.
Sandre: Representa la alegría que fluye por el cuerpo.
Senilidad: Regreso a la infancia. Exigencia de cuidado y atención. Escapismo.
SIDA: Negación de si mismo. Culpa sexual. Fuerte creencia de no servir.
Sindrome premenstrual: Deja reinar la confusión y se deja a las influencias externas. Rechazo de los procesos femeninos.
Sordera: Rechazo, aislamiento, obstinación.
Tartamudez: Inseguridad. Falta de autoexpresión, no se permite llorar.
Tiroides: Humillación. Siente que nunca puede hacer lo que quiere.
Tobillo: Representa la movilidad y dirección.
Torceduras: Cólera y resistencia. No querer moverse en cierta dirección.
Trombosis coronaria: Sentimiento de soledad y miedo. De no servir, creer que nunca lo logrará.
Tuberculosis : Alguien carcomido por egoísmo, posesivo, venganza. sentimientos crueles.
Tumores: Nutre viejas heridas y genera remordimiento.
Ulcera: Miedo: Creencia de no servir.
Urticaria: Pequeños miedos ocultos. Granos de arena que se convierten en montañas.
Uñas, morder: Frustración, se come a si mismo. Resentimiento con uno de los padres.
Vaginitis: Enfado con la pareja. Culpa sexual. Castigo a si misma.
Vegetaciones: Discusiones familiares. niño que se siente un estorbo.
Vejiga, mal: Angustia, aferrarse a viejas ideas. Miedo de aflojarse. Se siente irritado.
Venas varicosas: Está en una situación que le disgusta. Desánimo. Sensación de exceso de responsabilidad y de trabajo.
Verrugas: Pequeñas expresiones de odio. Convicción de fealdad.
Vértigo: Fuga de pensamientos, dispersión. Negativa a mirar.

Escrito por in familia, psicología, psiconeuroinmunologia, salud

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