Dejen de engañar a las embarazadas

Quiero compartir con vosotr@s un artículo que me ha emocionado, tanto por su tacto como por su postura tan cercana a lo que ha sido mi realidad en los meses del puerperio. Una vez has tenido a tu hijo «se espera» (no sé exactamente quién) que «normalices» tu situación y que sigas con tu vida como si tu bebé fuera un adorno más de tu casa. Para mi, normalizar tiene más que ver con coger conciencia de tu nueva situación y adaptarte a tu nueva vida.

Os transcribo un trozo para que os animéis:

“El puerperio es una etapa naturalmente perfecta, una metanoia enriquecedora, vital, que lleva a la mujer a una depresión postparto. ¿Por qué una mujer sana y feliz se entristece cuando tendría que ser el mejor momento de su vida?. El parto le conduce a un desafío interior, a una búsqueda, a una reconciliación con lo no esperado (…), un cara a cara con una parte propia que rechazamos, en una sociedad en la que prima la adaptación al medio siguiendo unos patrones de comportamiento impuestos y no instintivos”

“Y superadas todas las dificultades, descubre que LA ENGAÑARON, que no fueron unos meses y vuelta a la normalidad, que ahora su realidad es radicalmente distinta y que tiene que adaptarse a otro ritmo que es el que él impone. Que es otra mujer distinta que poco tiene que ver con la que llevaba ese ritmo imparable y tenía las metas profesionales tan claras”

“Y te descubres a ti misma mirándote en los azulejos de la cocina mientras sostienes en tus brazos a tu hijo, ambos bailáis una melodía pasada de moda, porque has dejado de prestar atención a las tendencias actuales, has olvidado quien eras y qué querías en la vida, sólo tienes presente y ahora, agarras su pequeña mano mientras danzas en la eternidad el mejor baile de tu vida, y te das cuenta de que esto es la felicidad”

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Hacerse el sueco

La información está ahí, justo delante de nuestras narices… la cuestión es si queremos verla o no.

Ayer se publicaba un artículo en La Contra de La Vanguardia que titulaban «La paz en el mundo empieza en el vientre de la madre». Evânia Reichert, psicoterapeuta familiar y autora del nuevo libro Infancia, la edad sagrada (La Llave), nos advierte sobre la necesidad de amar y respetar a nuestros hijos, sobre todo en los primeros años, ya que esto les va a condicionar para toda su vida.

Aunque es cierto que no aporta muchas cosas nuevas, sí se convierte en una suma de información postiva hacia el cuidado consciente y respetado de nuestros hijos, y estoy totalmente de acuerdo con ella en que esto sí marcaría un cambio real en nuestra sociedad. Personas seguras de sí mismas, queridas, respetadas y que se sientan importantes para los demás. ¿A qué tenemos tanto miedo?

No veo que sea posible este cambio si no hay un tratamiento psicológico de todos los padres y madres, y si puede ser, ¡antes de serlo! Si la persona no está trabajada, es poco probable que sea capaz de darse cuenta de todas las violencias visibles e invisibles que transcurren en su vida, tanto las que recibe como las que emite hacia los demás y, en especial, sus hijos.

De acuerdo, la sociedad está cada vez más concienciada a cuidar a sus hijos, dedicarles tiempo, amor, respeto, cariño… ¿Cuándo?! A partir de las 16 semanas del bebé, la mamá ya debe volver a su puesto de trabajo, y además, seguramente deberá seguir horarios absurdos, largos y tan poco eficientes como el que nos alerta este programa sueco:

Así pues, esto no solamente trata de concienciar a los padres, debe haber un cambio real a nivel político, social y económico, se debe alargar muchísimo más tanto la baja de maternidad como la de paternidad, se debe facilitar mucho más la reincorporación de la mujer, aplicar políticas de conciliación útiles, reales y adaptadas a las necesidades de las familias.

El futuro de nuestros hijos depende de lo que hagamos ahora ¿seguiremos haciéndonos los suecos?

Diario de una ama de casa desquiciada

Acabo de terminar un libro ingenioso y divertido sobre la feminidad, la maternidad, el matrimonio… y cómo son las relaciones que se establecen entre la familia, se llama “Diario de una ama de casa desquiciada”.

La autora Sue Kaufman cuenta la historia de Tina Balser, una ama de casa que parece tener todo lo que cualquier mujer podría desear: un marido abogado, con interés por la cultura y el arte, dos hijas bien educadas, una situación económica envidiable, una vida social activa, etc… pero resulta que cada vez es más infeliz. Un día decide empezar un diario para «auto-tratarse» psicológicamente y descubrimos a una mujer muy inteligente, con capacidad creativa y gusto por el arte y más apasionada por la vida de lo que ella cree. Descubre que su marido es demasiado ambicioso, egoísta y un auténtico daltónico emocional, que no la tiene en cuenta para nada, que la ningunea, la infantiliza, la utiliza y que la empuja a sentirse cada día más infeliz. No quiero descubriros el final pos si algún día os animáis a leerlo, solamente os diré que a través de un texto ingenioso, la autora nos descubre un crecimiento personal de la mujer que acaba por decidir por sí misma qué es lo que espera de su vida.

Se publicó en 1967 y se supone que habla de las mujeres «de antes» y de las relaciones machistas que ya han pasado de moda… lo que me ha resultado curioso es que, en realidad, aun no estamos tan lejos de esas historias ya que las he podido oír y ver yo misma en los días que corren. He visto a personas que no tienen en cuenta a sus parejas, que las maltratan psicológicamente a diario. He visto parejas que se sustentan por carencias y necesidades, y otras relaciones que no se terminan simplemente por miedo a lo que podría suceder.

Espero que de aquí unos años, alguna mujer se lo vuelva a leer y pueda sorprenderse de que algún día pudieran existir relaciones así.

Julieta Venegas: ejemplo de parto y crianza natural

Es un placer leer que personas conocidas como Julieta Venegas apuestan por el parto natural en casa y la lactancia prolongada. Las artistas famosas son un ejemplo a seguir en muchos aspectos: belleza, salud, estilo de vida… así que es fantástico que también apuesten por un parto natural y humanizado, que demuestre a las mujeres que somos perfectamente capaces de dar a luz por nuestros propios medios y sentirnos orgullosas de ello. Además, ella lo ha hecho siendo primeriza, que tiene más valor si cabe. Pero lo que más valoro es que se haya informado tanto y haya sido tan valiente para tirar adelante el parto que ella deseaba, y así lo ha conseguido. Lo que decía… ¡un ejemplo! Gracias Julieta!!

Lugares para nacer

Este año, la Semana Mundial del Parto Respetado, que este año tendrá lugar entre el 15 y el 22 de mayo, tiene por lema «Parir donde quieras, de la manera que quieras y acompañada de quien quieras». En este contexto, Dona Llum, la asociación catalana por el parto respetado, organiza una mesa redonda «Lugares para nacer» que tendrá lugar en Barcelona el próximo 14 de mayo de 2011, de 9.30h a 14 h en el Centro Cívico Cotxeres de Sants (Plaza Bonet i Muixi, s/n).

Están invitados a asistir tanto mujeres usuarias, como comadronas, ginecólogos, psicólogos y otros profesionales de la salud interesados en conocer y respetar los procesos fisiológicos y psicológicos que favorecen una vivencia positiva del parto.

Será seguro un punto de encuentro interesante para todas las partes, y un pasito más hacia la humanización de los partos.Lugares para nacer

Anti-conciliación

Ayer leí la noticia en que la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) presenta un informe sobre las políticas de familia y analiza a España y otros Estados. Las principales conclusiones que sacan de este estudio son las siguientes:

España sigue a la cola de Europa en ayudas sociales a la familia y que gasta por debajo de la media en un promedio de los 30 países más desarrollados del mundo.
– Sí superamos la media en relación a la oferta que tienen para el cuidado «formal» de los niños menores de 6 años
– Una vez acabado el horario escolar, hay una insuficiencia de la oferta y que eso representa un lastre para la conciliación entre la vida profesional y familiar
– Que, a causa de esto, una cuarta parte de los abuelos españoles se hace cargo diariamente de sus nietos
– La inversión en guarderías es más efectiva que los cheques regalo a la hora de motivar la tasa de fecundidad
– Si el hombre se ocupara un poco más de las tareas domésticas, la mujer podría dedicar más horas a trabajar

En definitiva, que España tiene unas políticas para conciliar el trabajo con la familia que no son efectivas.

Agradezco que organismos como la OCDE pongan de manifiesto que existe una situación de desigualdad para la mujer y que realmente la vida laboral y la personal no están equilibradas, ni existen recursos suficientes para poderlo combinar equilibradamente. Aun así, me ha sorprendido negativamente que la solución que nos proponen es buscarle a los niños más extraescolares! Nos comparan con los países nórdicos, por ejemplo, y dicen que allí están mucho mejor ¿creéis que es porque tienen más variedad de extraescolares? por supuesto que no, es porque las mamás no trabajan hasta las 8 de la noche! Hacen un horario más reducido, no tienen dos horas para comer y terminan a las 5 o las 6, con esto, ellas mismas podrían ir a buscar a sus hijos al colegio. Además, las bajas por maternidad acostumbran a ser más largas y no tienen que dejar a sus hijos con otras personas cuando ni siquiera saben desplazarse.

¡La vida laboral es la que no se ajusta a la vida personal, y no al revés! La cuestión es adaptar los horarios de trabajo y conseguir que la familia pueda estar junta durante el día, que puedan dedicar tiempo a sus hijos con luz solar, que a los niños les atiendan sus padres y no una monitora pagada por horas…

¿Pregúntale a una madre que tiene que volver a trabajar antes de que su bebé haya cumplido los 4 meses si quiere más guarderías? ¿Pregúntale a un padre si ha tenido suficiente con dos semanas de baja paternal? ¿Pregúntale a una mujer que no ve a sus hijos desde las 8 de la mañana si prefiere ir a recoger a su hijo a las 5 o a las 8 de la noche?

¿Será verdad lo que dicen que el sentido común es el menos común de los sentidos? Un poquito de por favor…

6 meses como mínimo

Ante todo, que conste que no soy fumadora y que detesto profundamente el tabaco. Aun así, me gustaría hacer una simple analogía:

Fumar esta prohibido cada vez en más lugares. Existe un acoso social y legal constante hacia las personas que fuman. No pueden fumar en casi ningún local, los paquetes de tabaco llevan frases lapidarias e incluso fotografías impactantes para conseguir disuadirlos y que no fumen, se han eliminado las campañas publicitarias del tabaco y se han sustituido por campañas anti-tabaco, la señal de prohibido fumar está cada día más presente en el paisaje urbano… Aun así, los fabricantes pueden seguir vendiéndolo y no se ha ilegalizado. ¡Menuda contradicción! ¿Cómo puede existir un acoso tan grande hacia los fumadores si fumar no es ilegal? ¿No es irónico? o peor… ¿No es hipócrita e injusto?

Es la misma situación que vivimos las madres de hoy en día.Y os diré por qué:
Dar el pecho a nuestros bebés es fundamental. Existen recomendaciones en este sentido a todos los niveles: médico, social, político, nacional e internacional… DEBEMOS DAR LECHE MATERNA a nuestros hijos DE MANERA EXCLUSIVA hasta los 6 MESES DE VIDA, después seguirá siendo el alimento principal hasta el año y se prolongará lo que la madre y el hijo quieran. Lo recomienda la OMS, la Asociación Nacional de Pediatria, todos los libros y cualquier médico o pediatra que consultemos. ¡Vamos a hacer números! 6 meses son unas 26 semanas… y en España tenemos 16 míseras semanas de baja maternal (¡eso si no la compartimos con la pareja!). Así que si se supone que la pobre criatura debe comer exclusivamente leche materna y la madre NO ESTÁ porque debe volver al trabajo… ¿qué pasa con las lactancias exclusivas de 6 meses?

Baja maternal de 6 mesesSí se puede dar el pecho de manera exlusiva porque existen los sacaleches, la hora de lactancia y la santa paciencia de las madres. ¡No es que no se pueda! Se puede. Lo han demostrado muchísimas madres. Aun así, no es nada sencillo y muchas acaban dejando la lactancia o introduciendo alimentos a los bebés desde muy pequeños para poder vivir la separación de un modo más llevadero. Total, parches y más parches porque las madres y los hijos no tienen el suficiente apoyo legal para vivir la maternidad EXCLUSIVA que les pertoca. Y no sólo se trata de comida, también el amor, atención, calor y simple presencia de la madre es fundamental para el desarrollo de los hijos ¿cómo sustituimos algo tan indispensable?

Nos lanzamos a la calle para apoyar a nuestro equpo de de fútbol… ¿seremos capaces de sumar voces en pro de lo que realmente nos atañe? Hablamos de nuestros hijos…

Sin más, os dejo con la iniciativa argentina que ha inspirado este post. ¡Un saludo!

El cerebro de los lactantes

Un estudio publicado en la edición de la última semana de marzo de Proceedings of the National Academy of Sciences afirma que el tamaño del cerebro de los mamíferos está directamente relacionado con el tiempo de embarazo y lactancia. Este estudio, que compara a los humanos con 127 especies más de mamíferos, apoya la recomendación de la Organización Mundial de la Salud de amamantar de forma exclusiva los primeros 6 meses de vida y seguir dando el pecho dos años o más.

Para más información, os paso un artículo sobre el tema.

The business of being born

Una amiga ha compartido conmigo un documental interesante sobre el negocio que hay detrás de los partos en Estados Unidos, una realidad que desgraciadamente compartimos.

El documental trata de un modo exquisito los dos puntos de vista más destacados: por un lado,  el parto totalmente medicalizado, en el que la mujer no participa de una manera consciente, activa y en primera persona en su propio parto; en el otro extremo, el parto en casa con el acompañamiento de una comadrona, un parto no dirigido donde la mujer se siente libre para que las cosas sucedan tal y como ella necesita.

El documental presenta la medicalización del parto como una gran dificultad para que las mujeres tomen las riendas de una experiencia vital tan importante como lo es el parto y destaca la autoestima y felicidad que consiguen las mujeres que optan por un parto natural y respetado. La intervención médica en un parto pasa por inutilizar, infravalorar e infantilizar a la mujer, dejar claro que ella no es capaz de hacerlo por sí misma o que tendrá muchas dificultades, y todo esto ocurre porque hay un beneficio económico detrás de todo esto, y de ahí el título del documental: the business of being born. La medicina ha ayudado muchísimo a asegurar la salud y supervivencia de madres e hijos en el embarazo y el parto, pero su utilización masiva tiene efectos no deseados sobre las madres, los niños y nuestra sociedad en general. Es un buen punto para preguntarnos dónde está el límite de la intervención médica en los procesos naturales del cuerpo.

Cada vez hay más mujeres que se atreven a creer en sí mismas y en su cuerpo, cada vez hay más información y más apoyo para que las madres sepamos que sí podemos parir solas, que somos fuertes igual que siempre lo hemos sido y que tenemos todo el derecho del mundo a disfrutar del parto.

Un documental inspirador… gracias.

Vamos al parque

Hoy he llevado a mi hijo de un año al parque y creo que él era una de las personas más maduras que había en el lugar.

Hemos llegado sobre las 12h de la mañana, estaban allí dos madres, un abuelo y una abuela. Hablaban de panaderías de la zona y yo me he dicho <¡Qué bien! vamos a hacer amigos hoy> así que les he empezado a sonreír y acercarme. Todo iba bien cuando, de sopetón, ha llegado una de las madres con un niño agarrado en cada mano. Para no liarnos, les pondré motes. Esta era «la chillona», la otra madre será «la despistada». Total, que llega la madre chillona con el hijo de la despistada en una mano y con su propia hija en la otra. Como una furia, lanza al niño contra su madre y empieza a chillarle cosas como «¡qué se a creído este niño!», «¡Ha tirado a mi hija al suelo de un manotazo y mi hija sólo tiene un año!» y otra vez al niño: «¡Tú qué te has creído!» y siguió chillando al niño de 2 años hasta que la despistada se despierta y se da cuenta de la situación. La despistada empieza a intentar defender a su hijo diciéndole a la chillona que no puede agredir a su hijo así, que lo que ha hecho está mal pero que lo que está haciendo ella también…

A todo esto se mete el abuelo sevillano, que comienza a proteger a la despistada desaprobando la conducta de la chillona y diciéndole «¡no me hables, habla con ella!» y añadiendo «pero lo que has hecho está mal». Las dos madres siguen discutiendo cuando el abuelo sevillano se dirije a mi: «el problema de las madres de hoy en día es que sois demasiado apegadas» y sin que yo salga de mi asombro me suelta «porque seguro que no te parece bien que se peguen a los hijos», yo le doy un no rotundo con una sonrisa de complicidad porque entiendo que a los abuelos de hoy en día les choque el concepto «respeto hacia los hijos»; y él, amparado por mi sonrisa, sigue: «pues una hostia bien dá a tiempo, hace milagros. No digo en la cabeza, ni en la cara… pero ¿en el culo? ¡anda que no va bien!».

Entonces, se va la madre despistada con su hijo llorando en brazos y, acto seguido, también se va el abuelo. La madre quillona sigue allí, pero bastante más calmada. Yo intento que mi hijo no se acerce un pelo a la suya, pero ella ¡venga a arrimarlos! Cuando decido que nos vamos, me doy cuenta que la abuela que quedaba en el banco (y que, por cierto, era la madre de la chillona) estaba la mar de tranquila con toda la prensa que yo había comprado en sus rodillas, leyendo la revista El Jueves que me había comprado, doblando mis páginas…  y yo pensé «¿A qué madre me quejo yo de esta abuela maleducada?»

En definitiva, he aprendido mucho hoy: el parque infantil no es un sitio en el que no hay que despistarse ni un momento.