Ratitos para la nueva mamá

Ser madre es maravilloso, te da la oportunidad de vivir cosas espectaculares y te hace sentir la persona más afortunada del mundo. Y, al mismo tiempo, ser madre es durísimo, te pasas el día sufriendo por tu hijo, alargando tu paciencia hasta el infinito y contando las horas de sueño con los dedos de una mano.

Como en todo lo relacionado con la maternidad, la gente se atreve a opinar sobre cómo te organizas el día o si dedicas suficientes horas a tu ocio personal, sobre todo gente que no tiene hijos! Bueno, ni es cierto que pierdas tu tiempo de ocio del todo, ni tampoco es cierto que debas hacer lo mismo que antes ahora que tienes a tu bebé en casa. Poco a poco encontrarás tu propio equilibrio y te organizarás, y sabrás pedir ayuda a tu alrededor para tener tu propio espacio, que no tiene por qué estar lejos de tu hijo.

Es una nueva etapa, con unas nuevas reglas, que debemos poner nosotros mismas para que sean las correctas, es decir, que sean satisfactorias para ti y para tu bebé. La paciencia que tenemos para nuestro hijo, también debemos tenerla para nosotras. Debemos darnos tiempo, tanto como necesitemos, para reencontrarnos como madres, conocer nuestros tempos, saber qué necesitamos exactamente… poco a poco, todo acaba saliendo.

La pareja cuenta, y mucho, para darnos facilidades, opciones y apoyo en nuestras decisiones para encontrar el equilibrio que necesitamos, seguramente no va a ser fácil así que deberá ser muy, muy paciente. No necesitamos que nos presionen, sino al contrario, que nos protejan, nos atiendan, nos escuchen sin atisbo de crítica, que nos defiendan, que nos quieran. Somos los seres que más aman sobre la tierra y necesitamos un punto de apoyo desde donde darlo todo.

Métodos que dan miedo

Bebé llorandoCada vez me da más miedo la palabra método para la crianza de los hijos porque, según mi opinión, parte de 3 premisas básicas:

a.       Hay algo en tus hijos que no va bien o podría no ir bien: un comportamiento erróneo, por ejemplo.

b.      Hay que seguir un procedimiento previamente pactado para evitarlo o redimirlo, es decir, un método de adiestramiento.

c.       Los niños no se merecen el mismo respeto que los adultos, son seres humanos de segunda clase.

En este sentido, me gustaría comentar 3 métodos:

1)      Método Estivill

Muy a mi pesar, este método es bastamente conocido en España. Se sabe que Estivill copió a dos conocidos doctores (Spock-1920 y Ferber-1985) y redactó un método casi idéntico al suyo, basado en rutinas y horarios estrictos para ayudar al niño a dormir.

Es un método de adiestramiento basado en que el niño tiene un problema para dormir y que se debe solucionar imponiendo unas rutinas y actitudes para que el niño no se salga con la suya y pueda conciliar el sueño.

Os diría muchas cosas desagradables sobre este método, pero simplemente transcribo un breve apartado del libro “La crianza feliz” de Rosa Jové, psicóloga infantil e investigadora sobre los problemas del sueño:

Cuando dejamos a un bebé llorando solo en su habitación, pasa miedo. Los estudios realizados midiendo el cortisol de estos niños así lo demuestran. A partir de ese momento se ponen en marcha los sistemas más antiguos de respuesta a la alarma: el sistema HHA (hipotálamo-hipofisario-adrenal), el sistema adrenérgico y las catecolaminas. Esto se denomina “estar activado”.[…] Los niños que lloran y no son atendidos prontamente pueden llorar desesperadamente hasta que la amígdala se colapsa. Como la naturaleza es sabia y sabe que el cuerpo no resistiría mucho tiempo una situación como ésta, suele compensarlo con la secreción de opiáceos, endorfinas y serotonina, que provocan una bajada de todo este sistema de alarma en el sujeto. […] Por lo tanto, si tenemos en cuenta que para su hijo ya era la hora de dormir, que encima se ha pasado un tiempo llorando (con el consiguiente cansancio) y que acaba de recibir una inyección brutal de opiáceos, endorfinas, serotonina, etc., lo normal es que caiga rendido y se duerma. Eso es la esencia de los métodos para dormir. Pero no se engañe, no ha aprendido a dormir; tan sólo está “autodrogado”.

Podéis ver vídeos sobre el método en Internet, está lleno, os paso uno de ellos: http://www.youtube.com/watch?v=i6_t100Nj2Y&feature=related

2)      Método King

Para mí, el método King se basa en utilizar el método Estivill durante todo el día, no solo durante la noche. Con lo que se basa en no atender a tu hijo jamás. Alimentarlo, asearlo y poco más, para que puedas seguir haciendo tu vida como si el niño no existiera.

Es una aberración y desagraciadamente existe, trata a los niños como si no fueran personas, lo podéis ver vosotros mismos:

Por suerte, este método de adiestramiento ya ha sido denunciado por varios organismos y está menos normalizado que el Método Estivill.

3)      Método Amy Chua

Amy Chua es una mujer de origen chino que reside en Estados Unidos y que afirma que a los niños se les debe imponer las cosas desde muy pequeños, sin dejarle hacer lo que ellos quieren, ni siquiera decidir qué hacer con su tiempo libre o sus aficiones.

 

Todos estos métodos coinciden en que el niño no está haciendo lo que debería o que seguramente no lo hará. ¡Por supuesto! Un niño no DEBE dormir 8 horas como los adultos, ni DEBE comer lo mismo, ni DEBE controlar sus esfínteres, su carácter, sus habilidades sociales… los niños son niños y, poco a poco, a su ritmo, se adaptarán a su entorno con más o menos facilidad.

Si les respetamos, si les dejamos su espacio, si les escuchamos… quizás nos sorprenda ver su gran capacidad de aprendizaje, flexibilidad y adaptación. Y que muchas veces somos los padres los que tenemos que aprender de ellos.

No olvidemos que los niños también son personas y que, por lo tanto, se merecen el mismo respeto que nosotros. No porque sean más indefensos tenemos derecho a tratarlos como animales que hay que domesticar. Enséñale valores, no métodos, demuéstrale que le quieres y que le tratas como te gustaría que te trataran a ti.

El embarazo, cuídate e infórmate

Desde el día que sabemos que estamos embarazadas hasta que llega nuestro bebé, tenemos una larga espera que puede parecer interminable. Una vez tuve a mi bebé no pude evitar pensar que debería haberme preparado más a todos los niveles, pero sobre todo a nivel psicológico.

Preparar el cuerpo

Preparar el cuerpoLos que me conocen saben que estoy en contra de la obsesión por no engordar (tanto en el embarazo como en cualquier momento de la vida). Es curioso como después nos pasamos los primeros años del bebé obsesionadas para que engorde. Aun así, considero que el embarazo es una muy buena excusa para cuidarse: tomar más fruta y verdura de lo habitual, y disminuir las galletas, chocolates, cruasanes y todo lo que suene así de apetitoso.

En mi caso, los primeros meses no engordé nada y, de golpe, engordé 8 quilos. Mi ginecóloga me pidió el máximo cuidado con la dieta y que, entre otras cosas, eliminara la fruta porque, según ella, engordaba mucho. Textualmente me dijo “no me importa que comas bien, solamente que comas poco”. ¡Madre mía! A mí me pareció una barbaridad, así que me fui rápidamente a ver a mi endocrino de confianza, que prescribe los mejores alimentos para la formación del bebé y la salud de la madre. Mi nueva dieta, rica en verdura y fruta, no me engordó más de lo necesario a partir de ese momento.

Ojalá hubiera ido a visitar a mi endocrino desde el principio, además te adapta la dieta según la etapa del embarazo en el que te encuentres.

Por otro lado, vale la pena hacer algo de ejercicio. Recomiendo andar cada día un poco y hacer una sesión medianamente intensa una vez a la semana. Nuestro cuerpo sufre muchísimos cambios internos y externos durante todo el proceso del embarazo y vale la pena fortalecerlo para que todo sea un poco más fácil.

Preparar el parto

Las clases pre parto no son suficientes, y mucho menos si las clases las haces en el misma clínica dónde piensas parir. Mi ginecóloga me comentó en una ocasión “yo prefiero que no te informes demasiado para que no te hagas falsas expectativas sobre el parto”, por suerte, sí me informé.

Yo hice las clases pre parto con una comadrona especializada en partos naturales en casa y es muy recomendable. Además de contarnos todo lo que podíamos esperar del parto en sí, nos advirtió sobre los “protoculos” de los hospitales públicos y privados. Algunas cosas básicas a tener en cuenta:

–          Tipos de parto: vuestro parto no tiene por qué ser como la comadrona o ginecóloga ha previsto. Al contrario, debe ser el máximo de parecido a lo que vosotros hayáis pensado. Informaros sobre todas vuestras opciones y redactad un plan de parto para dejarlo por escrito.

–          Libertad de movimiento: pedid que os dejen moveros a vuestro antojo durante el parto, que os podáis colocar en la postura que mejor os vaya a cada una, que os dejen disminuir la luz de la habitación dónde os encontráis, que podáis comer y beber según necesitéis para coger energía , etc.

–          No dejéis que os infantilicen: el parto es vuestro, sois más que capaces de parir, lo han sido todos los millones de mujeres que ha habido antes de nosotras y lo serán nuestras sucesoras. No hace falta que os pongan edemas (supositorio para eliminar las heces) ni episiotomía (corte en la vagina para que quepa el bebé), entre otros. Un apunte sobre la episiotomía: la OMS establece que un 10-15% de las parturientas pueden precisar una episiotomía, en España se realizan en un 85% de los partos. Es decir, que se hace por sistema.

–          Que no os separen: si miráis quenooseparen.org podréis encontrar las mil razones de por qué no deben separar a un bebé de su madre en ningún momento desde que nace. No es necesario y es contraproducente.

–          Da el pecho: no te lo pienses, amamanta a tu bebé. Los beneficios son infinitos a todos los niveles y las ayudas son más de las que parece en un primer momento. Acude a un grupo de lactancia. Son madres que ayudan a otras madres sin ánimo de lucro, porque saben que los profesionales de la salud no están siempre bien informados. Es importante que sepas que dar de mamar no duele, ni causa grietas, ni te estropea el pecho… al contrario, es placentero y evita muchas enfermedades, entre ellas, el cáncer de mama.

Preparar la mente

Preparar la menteMuchas mujeres se preparan el cuerpo y el parto, pero se olvidan de la mente. Llega el bebé y nos damos cuenta de lo vulnerables que somos, nuestro bebé llora a todas horas, nuestro cuerpo no nos responde como pensábamos, nuestra pareja no es el atento galán que habíamos pensado, nuestra madre o suegra no nos ofrecen la ayuda que habíamos previsto…  Para prepararnos recomiendo dos cosas que pueden hacerse a la vez: sesiones de psicología y muchos libros. Algunos títulos que a mí me han ayudado: cualquier libro del pediatra Carlos González o Laura Gutman, Amar sin miedo a malcriar de Yolanda González Vara, Nuestros hijos y nosotros de Meredith F. Small, El bebé es un mamífero de Michel Odent, Crianza Feliz o Dormir sin lágrimas de Rosa Jové, etc. También podéis acudir a páginas web como www.crianzanatural.com o www.elpartoesnuestro.es o revistas como El Mundo de Tu Bebé o Vivir en Familia.

Pero la mejor manera de hacer una buena inmersión en el tema es acercarnos a otras madres que lo hayan sido recientemente, si no tenéis ejemplos cercanos de embarazos, partos o crianza, no dudéis en visitar grupos de madres, grupos de lactancia, foros online relacionados, etc. La gente que ha pasado por todo esto está deseando contarlo a otras madres para que puedan aprender de su experiencia y seguro que seréis más que bienvenidas.

Madres a nuestra manera

No sabría decir si es en la maternidad cuando recibimos más críticas o cuando somos más vulnerables a ellas. Lo que es evidente es que delante de una situación así, llegan muchos comentarios a favor y en contra de lo que hacemos con nuestros hijos. Todas estas advertencias no vienen solamente de personas de confianza, vienen de cualquier persona que pasa por la calle. Porque todo el mundo se cree con derecho a opinar sobre tu vida y saber qué piensas hacer con ella, y más si se trata de tus hijos.

Siempre dentro de unos límites razonables (los derechos humanos, para entendernos) cada cuál debería poder elegir y llevar a cabo el tipo de crianza que desea para sus pequeños. Cuando dejemos de criticarnos tanto los unos a los otros, cuando dejemos que cada uno haga lo que buenamente pueda y quiera, estaremos en un mundo mejor.

El objetivo principal de mis aportaciones a energíayfeminidad son cuestionar todo lo que nos viene por sentado una vez queremos ser madres. Quiero decir que cualquiera de los temas que pueda tratar en este blog son desde la experiencia vivida y no desde un punto de vista profesional.