Entrevista a Cristina Silvente, psicóloga perinatal

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Esta es una entrada especial en la que entrevistamos a la psicóloga Cristina Silvente acerca del parto, la maternidad y la conciliación de la vida laboral y personal.
Como siempre a través de un discurso cercano y profesional, Cristina nos brinda un punto de vista optimista, que nos da a las mujeres la oportunidad de conocernos un poco mejor y afrontar con ilusión uno de los mayores retos de nuestra vida: ser madres.

P – ¿Qué es la psicología perinatal? ¿Cómo puede ayudar a la mujer?

R – La Psicología Perinatal es la especialidad de la Psicología que engloba los factores psicológicos relacionados con el embarazo, parto y postparto. En nuestro país no se suele conocer mucho, aunque desde otras ópticas siempre se ha tenido en cuenta estos momentos: la Psicología Evolutiva, la Psicología de la Salud…y desde algunas perspectivas teóricas se le ha dado mayor importancia: por ejemplo Psicoanálisis, aunque actualmente los profesionales que nos dedicamos a la Psicotraumatología le damos también un lugar.

Puede ayudar a cualquier mujer, su pareja o la familia a tratar o prevenir cualquier malestar que se pueda dar en estos momentos: desde la dificultad en quedarse embarazada, la pérdida del bebé, ansiedad, depresión, miedo al parto, un parto traumático, a trabajar por un apego seguro, el desarrollo neuroemocional del bebé, la lactancia materna, por nombrar algunos temas.

P – ¿Cómo sabemos si necesitamos acudir a este tipo de psicología? ¿En qué casos es más probable que precisemos acudir a un psicólogo perinatal?

R – Una persona debe acudir a un profesional de la Psicología cuando sienta la necesidad. Todavía hoy en día se tiene cierto reparo en hacer psicoterapia. Pero todo el mundo merece tener una mejor calidad de vida y más por el bebé que viene en camino o que vendrá. Las Psicólogas que nos dedicamos a este área estamos especializadas en embarazo, parto y postparto, nos hemos tenido que formar en los procesos normales y fisiológicos de este período, aunque tenemos también una importante formación en psicoterapia que será nuestra herramienta de trabajo.

La mayoría de mujeres o parejas que acuden a mi consulta son: por problemas de fertilidad, por haber tenido un parto traumático, porque tienen depresión postparto, han perdido el bebé que esperaban o tienen ansiedad.

P – ¿Es posible evitar el estrés postraumático? ¿Podemos prepararnos psicológicamente para evitarlo?

R – Sí, y tanto. Lo primero: construir seres resilientes. Y eso se hace desde que nacen. Atender las necesidades emocionales del bebé es casi más importante que darle de comer, cambiarle, etc, porque eso ayudará a crear las estructuras cerebrales relacionadas con el afrontamiento al estrés y la regulación emocional. Establecer un apego seguro es la base de una buena salud mental.

En cuanto al estrés postraumático después del parto, ayudaría mucho que la atención al parto cambiara: que se diera mayor información, que se dejara elegir de verdad, que se evitaran partos instrumentalizados y cesáreas, la separación del bebé, y que una vez pasara una situación no prevista, se atendiera emocionalmente a la mujer, no se minimizaran sus sentimientos, ni se la dejara sola. También hay cosas que se pueden trabajar desde el embarazo: atendiendo desde la salud y no desde la patología, dando confianza, sensación de poder, dar herramientas.

Las mujeres deberíamos informarnos, contrastar esa información, visitar lugares y profesionales igual que cuando vamos a comprar un piso, un coche o preparamos el día de la boda.


P – ¿Parir es necesariamente traumático?

R – Esto viene en relación con algo que iba a añadir en la pregunta anterior. No, por supuesto que un parto no es traumático. Se nos ha vendido la imagen que es el peor dolor, que es muy peligroso, y no se nos ha dado para nada la imagen o la opción a ver el parto como una experiencia satisfactoria, incluso gozosa. Cuando tenemos esa imagen lo normal es que nos de miedo y el miedo muchas veces provoca toda una serie de consecuencias: las mujeres que tienen más miedo son las que piden más la epidural, o exigen una rapidez en el parto, por ejemplo. El miedo provoca más dolor, más comportamientos evitativos…Luchar contra ese miedo social a veces es luchar contra Goliat.

P – ¿La maternidad es algo desnaturalizado en la sociedad en la que vivimos?

R – En mi opinión sí. Por un lado, se ha tecnificado. Y cuando hablo de tecnificado es en todos los sentidos: desde el control médico hasta el control psicológico. Lo queremos tener todo controlado y la naturaleza no se puede controlar, se puede acompañar. O se debería. Se ha introducido mucha tecnología en controlar el parto, la lactancia, mucho control en cuando quedarnos embarazadas y cómo, cómo volver a ser las de antes, sin tener en cuenta que el cuerpo ha cambiado y la mente también. Es una absoluta falacia pensar en volver a ser las mismas que antes de embarazarse, primero porque las experiencias han dejado una huella, y, segundo, porque biológicamente los bebés en crecimiento en nuestro útero dejan su huella también biológica: se sabe que sus células pasan al cerebro de la madre y lo regeneran. Se piensa más en producir que en criar. Y así nos luce el pelo en temas de educación y la medicalización de la infancia. Cuando demos la importancia que tiene la maternidad y la crianza muchas cosas cambiarán.

P – ¿Es posible una conciliación profesional-maternal?

R – Sí, pero no tal y como se está enfocando en la actualidad. Una mayor conciliación no son más guarderías, es más tiempo con los hijos e hijas. Y eso significa menos horas de trabajo o más compactadas. Lo ideal sería tener bajas maternales largas, similares a las de otros países de la comunidad europea y que las madres opten si quieren volver al trabajo. Una de las mejores soluciones es el trabajo a tiempo parcial. Todo ello es una inversión de futuro.

P – ¿Existen ejemplos de mujeres que hayan tenido “éxito” en este aspecto? Es decir: personas que hayan conciliado su vida profesional y personal de una manera exitosa.

R – Creo que las que han tenido opción a ampliar las bajas maternales y reducir sus jornadas de trabajo. Otras llevando el trabajo desde casa. Muchas profesionales liberales lo han podido conseguir, aunque la mayoría en detrimento de sus ingresos económicos, pero las que conozco están muy satisfechas.

P – Muchos profesionales nos venden las claves del éxito maternal… ¿Qué nos recomiendas a las madres y padres de hoy en día para afrontar esta etapa de nuestras vidas?

R – Es una pregunta muy amplia. Intentaré contestarla. Primero de todo acompañarse de personas e información hacia la salud y los recursos. El cuerpo de la mujer está diseñado para crear, parir, criar, como cualquier otra función humana: normalmente el cuerpo sabe hacer la función digestiva, sólo algunas veces falla, pues esto igual. Guiarnos un poco por lo que sentimos y no tanto por informaciones externas. Si queremos información fiable, por ejemplo, los organismos oficiales como la Organización Mundial de la Salud o el Ministerio de Salud (Estrategia de Atención al Parto Normal o al Embarazo) son la mejor guía. Normalmente las asociaciones de mujeres tienen links a estas guías y recomendaciones.

La preparación a la maternidad y paternidad es muy positiva.

Si la mujer ya está embarazada, estos meses pueden ser un tiempo muy valioso para trabajar miedos, emociones, sensaciones, para buscar recursos que puedan darnos apoyo, fuerza, seguridad.

Ante cualquier problema, dificultad, reto, existimos profesionales que podemos ayudar y dar apoyo. Así que estaremos encantados de hacerlo.

Resistir a un workaholic o jefe adicto al trabajo

En respuesta un poco al post publicado hace unos días por organizaciones de personas os traigo un artículo que ha publicado Expansión creo que muy acertado, auqnue también creo, como OODPP que lo mejor es sacárselos de encima y a poder ser evitarlos, pueden acabar siendo muy tóxicos y la toxicidad se contagia.

Os dejamos parte del artículo:

1. Asertividad. Dejar claros todos y cada uno de los acuerdos que se alcanzan. “El empleado debe saber qué se espera de él, cuándo y cómo. No debe dejar abiertos los plazos ni los planes de acción”, señala Martín de la Fuente.

2. No imitarlos. Adquirir confianza en nuestras propias capacidades, valorarse empieza por uno mismo.

3. Aprender a decir que no con una sonrisa. “Vivimos en la sociedad del 24 por 7, es decir, un jefe puede invadir tu intimidad cuando quiera, si uno se lo permite, claro”, dice Kaufmann.

4. Adelantarse en los seguimientos y enfocar las relaciones desde una perspectiva personal, poco a poco, inicialmente no entenderá nada.

El resto del artículo está aquí

Megalomanía en la empresa, los nuevos faraones colonizadores

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Los nuevos faraones… No están tan lejos de nosotros… Y sus delirios son contagiosos y te pueden hacer enloquecer.


Megalomanía

Algunas personas con las que convivimos, la mayor parte del tiempo jefes o personajes con poder nos muestran su cara menos profesional oculta tras la frase «esto no es corporativo», «esto es por política de empresa» esto tiene que ser así, podemos hacer y saltan con una grandiosidad de idea que resulta ser técnicamente imposible, tú lo ves, y ellos no.

Bueno, es muy difícil tratar con personas que además usan su poder y en el peor de los casos abusan de su jerarquía para hacerte sentir culpable por no cumplir sus expectativas, que son solo eso suyas. No tocan ni por asomo con la realidad y peor aún… a veces no son ni suyas y son impuestas por: la corporación, los otros jefes… Y claro como se les ocurriría defraudar a tan venerado orden de mando!

¡Por favor, seamos serios! Toquemos la realidad con los dedos y quemémonos cuando esa sea irrealizable, pero sobretodo digámoslo en voz alta y hagámosle sentir que lo que esa persona piensa es irrealizable en tiempo y forma y es más solo está en su cabeza.

A quien no le han dicho: pásame este listadito a un Excel y tiene 7000 registros… O cambia esta presentación, que no te llevará mucho tiempo no? Y tu dices…. ¿Ah no?

En fin, o frases del tipo: trabajar en paralelo, llevamos años escuchando estas expresiones y de la mano de diferentes persoanas.

Qué piensan que es exactamente trabajar en paralelo? Trabajar en 5 proyectos a la vez? O sea pretenden que nos clonemos? O que hagmos doble de horas? NO funciona así, las organizaciones tratan con procesos y con personas, no lo olvidemos.
O encuentros maratoniano que no son ni encuentros, son espacios de clausura durante horas… Sin descansos, como el último anuncio del jarabe revitalizante verde (eso re -VITAL-izante, pq nos quedamos sin vida si seguimos con esos ritmos por largo periodo de tiempo al día)

… Y que cuando alguien sale al baño hasta le miran mal pq parece que se pierda algo. ¡Va hombre va!

O esos speeches que se marcan a veces los «superiores» que son monólogos «sinsentido» de lavado de cerebro… ¿Sabéis qué os digo, no?

Que en casos particulares se llega al tope y se acaba en depresión por no saber decir basta a tiempo! Que con esos delirios de grandeza que se gastan parecen los nuevos faraones con sus jefes…

Un tipo: has visto cómo trabajan para mi? !Oh mira lo que hemos conseguido…

Y finalmente nos damos cuenta que las corporaciones sólo se fijan en los objetivos y no se paran a observar los calvarios de los procesos por los que se pasa para conseguirlo. Inhumanos, sacrificados y finalmente inconscientes o peor si cabe, con pocas ganas de saber cómo se consigue ni a qué precio, mientras se consigue…

Bueno y ¿qué hacemos?…

Lo mejor es torearles, intentar que no se interpongan en nuestro camino y si no nos queda más remedio que tratar de vez en cuando con ellos, que sea en nuestro terreno o en terreno neutro, que haya más gente y no que sean solo de un ambiente, hay que hacer que conecten con la realidad, con los límites, con las necesidades del otro..

¡Pero lo mejor es que no nos tropecemos con ellos, así que en cuanto los veamos, aire!

Manipulación con adulación

No es la primera vez que pienso esto, de hecho lo pienso demasiado seguido y empiezo a sentirme resistente ante esta situación pero no deja de molestarme, y en ocasiones me gusta que se note mi desacuerdo.

La adulación, podríamos decir que son alabanzas excesivas e interesadas para conseguir el favor de una persona, así lo definen, de forma cotidiana loentendemos cuando vemos que alguien nos está haciendo la coba, nos está adorando o directamente nos pelotea. Pero piensa mal y acertarás. Efectivamente  lo único que quieren de ti cuando sientes que te están peloteando es uque hagas algo para ellos, que les beneficie, o lo que es peor, incluso a veces a costa de que te perjudique.

Pero mucho peor cuando además los aduladores profesionales y a eso me refiero, a los que lo utilizan dentro de su estrategia profesional ven algún rasquicio de inseguridad en el otro que la adulación parece que vaya a compensar, la frase mental sería «a este, con lo que le gusta que le peloteen, me voy a cebar, vas a ver tú si no hace lo que yo quiero».

Ésta es una triste forma de hacer que el otro además se sienta listísim/o por ayudar, y como bien indica la máxima de ingeniería social «no hay cosa que el humano tenga más inherente que el querer sentirse bueno y ayudar al prójimo», y más en nuestra cultura.

Como ya comenté en algún otro post, la manipulación puede ser muy sutil, y puede venirnos de la mano de una persona muy seductora, que tras la carita de manso/a o super mega guay haya la auténtica perversión de la seducción y ante esto como siempre sí se puede hacer algo aunque más bien poco, lo mejor es huir y hacer oidos sordos… pero y cuando tienes que vivirlo de cerca… o esa persona está en tu círculo más cercano… entonces propongo el humor. no siempre te puede salir bien pero voy a contar algunas de las ocasiones en las que sí me ha funcionado-

Recuerdo una vez una persona de la competencia que me llamó para que comentáramos como estaba el mercado, cuando quedamos a tomar el café, tras una breve conversación lanzó el misil: ¿Oye y como lo estáis haciendo vosotros? Con mi mejor sonrisa le solté: No me estarás pidiendo que te explique nuestra estrategia verdad? 🙂 Entonces le cambió la cara y dijo, no no… aquí sí me funcionó el humor pero en ocasiones he tenido que utilizar la contundencia.

Una vez un jefe, y esto es verídico me dijo: Mire Srta. no tenemos presupuesto para ir con un stand a esta feria, pero sí nos gustaría ir. He pensado que se podría poner una buena falda e ir entre los stands a lo Mata Hari (aclaro para los que no sepan de quien hablo: «Margaretha Geertruida Zelle (LeeuwardenPaíses Bajos7 de agosto de 1876 – 15 de octubre de 1917) más conocida como Mata Hari,1 fue una famosa bailarina de striptease, condenada a muerte por espionaje y ejecutada durante la I Guerra Mundial (19141918).» se dice que utilizaba sus encantos para el espionaje.

Aquí no me estuve con tonterías y le contesté: ¡Espero que esta proposición que me ha hecho sea por su TOTAL desconocimiento de quién era realmente  Mata Hari porque si no es así tendrá un problema. Obviamente dijo, bueno… quiero decir que … bueno no pasa nada…

Pero hombre es que es el colmo el nivel de des-ubicación de ciertas personas, sea o no intencionado, que en la mayor parte de las veces es MUY intencionado, y de forma absolutamente consciente, conociendo el poder que tienen y cómo algunas personas dirían Sí Bua Hana…

Lo que más me preocupa es que cuando buscas en Google manipulación los resultados que te arrojan son «trucos para manipular», el arte de la manipulación, y a ver… centrémonos no me gustaría pensar que en muchas escuelas de negocio nos enseñan tras el paraguas de técnicas de negociación… técnicas de manipulación, pero lo peor es que sí. Así que sin duda habrá que estar preparado para estas situaciones, porque a veces vienen en forma de lo que podría parecer «refuerzo positivo»… no hace falta que se entre en el juego pero sí es necesario conocerlo, identificar cuándo están manipulando y lo que es mejor… podemos frenar en seco ciertas situaciones.

Empecemos por tomar conciencia de ello para ello una recomendación bibliográfica muy interesante y didáctica:

La Manipulación de Nuria Mata

Para acabar nos quedaremos con esta gran frase: «los aduladores se parecen a los amigos, como los lobos a los perros», George Chapman.

Veni, vidi… VICI!

Hoy no es el día mundial contra el cáncer de mama. Pero hoy, hay muchas mujeres que pueden decir que lo han vencido. Es el caso de Marta, una joven compañera de trabajo a la que hace casi un año que se lo diagnosticaron.

El primer día que nos lo comentó se vino abajo, estaba asustada. Totalmente comprensible. Aunque se lo detectaron en un estado muy incial; suerte. Pero siempre ha sido muy fuerte, muy positiva y tenía muy claro que saldría de esta. Y así ha sido.

Meses de lágrimas, de cansancio, de pruebas, de caída del cabello, una operación, quimioterapia y radioterapia, recuperaciones… Pero siempre con el apoyo incondicional de la familia, los amigos y las asociaciones. Tan importantes en estos momentos.

Ahora ya está limpia. Hoy nos ha venido a visitar y lleva un pelo cortísimo; pero ya es SU pelo.  Guapa y coqueta, como ella ha sido siempre, irradiaba felicidad e ilusión. Sin perder nunca la sonrisa, su tesón y su cumplimiento para con sus obligaciones.

Esta fortaleza, que seguro se ha venido abajo en algún descuido, la ha llevado hasta aquí. Así que nos alegramos enormemente por ella y por todas las Martas que hoy salen a caminar directas hacia un futuro soleado por delante.

Mi Jefe es un Psicópata, el abuso moral en la vida cotidiana

Esta mañana leía un artículo en Marketing directo sobre la psicopatía en ambientes laborales, justo hace un par de años me leí un libro de Mary France Hirigoyen sobre El Acoso Moral en el Trabajo, buenísimo. Aquí tenéis un link al libro completo.

Bien, en el artículo de Pablo Dachefsky comentan el libro Mi jefe es un psicópata de Iñaki Piñuel, en una de sus páginas nos abren una ventana a la amplia definición y situaciones en las que nos encontramos con un psicópta «el psicópata, no solo porta un hacha en su mano como arma letal para cortar en pedacitos a sus víctimas, muchas otras veces utilizan un arma aún mucho más peligrosa: su poder.»
.

Como asesinos de guante blanco, muestran una cara extremadamente amable, seductora y encantadora hacia la sociedad, pero que en lo más profundo de su ser, son capaces de llevar de forma inmejorable tanto a las organizaciones como a las personas que le rodean al sufrimiento y al desastre más extremo.

Esto me recuerda el post que escribí hace unos meses sobre el análisis psicológico de la persona perversa
Todos hemos tenido cerca en algun momento una persona “seductora”, alguien que intenta por un lado hacer sentir especial al que tiene delante, deleitarle con sus encantos, a veces las formas de seducción pasan por diferentes etapas y estados.

Efectivamente éste es el punto de unión entre ambos perfiles, el seductor profesional que trata de embaucar y puede acabar incluso humillando y despreciando con tal de conseguir «objetivos» y la persona seductora que a base de sus encantos y su aparente debilidad acaba chupándote toda la energía.

Como muy bien subraya Pabo Estos individuos saben perfectamente qué es lo que tienen que decir a cada uno de los integrantes de la organización para caerles bien y hacerse rápidamente con su confianza, son aquellos que saben ver (de primera mano) de “que pie cojea” cada uno, y gracias a ello, van construyendo el argumento que le permitirá sacar el mejor provecho personal de cada uno.

Aquí no puedo dejar de pensar en la canción de La Mala Rodríguez, Nanai hacéis muy buena pareja, tú le pegas y ella se deja…

Justo ocurre esto, Mary France Hirigoyen comenta que nunca conseguirás nada aguantándote al lado de un psicópata, lo más que puedas conseguir es conocerte a tí mismo un poco más. Pero lo mejor que hay que hacer es alejarse y sobretodo aprender a levantar alarmas a sus signos y verles venir. Además es MUY importante no darles ningún tipo de pistas sobre tu vida personal, ni gustos ni disgustos, no reirles las gracias, algo así como cubrirte de aceite para que todo lo suyo te resbale, y si puedes hacerte invisible a sus ojos.

Pero, ¿qué ocurre cuando éste psicópata está dentro de tu familia, es uno de tus mayores allegados o es tu jefe? Entonces habrá que dotarse de un buen chubasquero y unas dotes de escapismo inteligente; pero vamos a comprar el libro de Iñaki y os contaremos más adelante vía post.

Y ¿cómo podemos identificar éstos signos que nos lanzan? Pablo indica que hay 16 puntos básicos según el psiquiatra Hervey Cleckley (características típicas de los psicópatas)

  1. Inexistencia de alucinaciones u otras manifestaciones de pensamiento irracional.
  2. Ausencia de nerviosismo o de manifestaciones neuróticas.
  3. Encanto externo y notable inteligencia.
  4. Egocentrismo patológico e incapacidad de amar.
  5. Gran pobreza de reacciones afectivas básicas.
  6. Vida sexual impersonal, trivial y poco integrada.
  7. Falta de sentimientos de culpa y de vergüenza.
  8. Indigno de confianza.
  9. Mentiras e insinceridad.
  10. Pérdida específica de la intuición.
  11. Incapacidad para seguir cualquier plan de vida.
  12. Conducta antisocial sin aparente remordimiento.
  13. Amenazas de suicidio raramente cumplidas.
  14. Razonamiento insuficiente o carencia de capacidad para aprender de la experiencia vivida.
  15. Irresponsabilidad en las relaciones interpersonales.
  16. Comportamiento fantástico y poco regulable en el consumo de alcohol y drogas.

Nos gustaría no tener que escribir este tipo de posts pero de todos es sabido que este tipo de situaciones forman parte de nuestra vida cotidiana, el señor del parking, el carnicero, el frutero, tu jefa, tu compañero de trabajo, tu profe de gimnasio, no siempre coincides con muchos y cuanto más los identificas más lejos te sitúas de ellos, afortunadamente.

Encontré mi Secreto

En diciembre viví un desengaño «amoroso», como buena mujer pasional y romántica que soy; como muchas de nosotras. Lo pongo entre comillas porque no llegó ni a amoroso; no me dio tiempo. Él dejó una cuenta pendiente con otra mujer con la que no tenía feeling. Y con ella (o no, no lo sé) decidió irse, a pesar de vivir conmigo tres noches únicas e irrepetibles; por lo menos para mí. Se despidió recordándome que yo era un TESORO, que no lo olvidara nunca. Y esas palabras me las grabé a fuego en mi mente y en mi vida. Y me han ayudado mucho para salir a flote (yo soy la del texto de la psicóloga). Aunque me quedé muy pero que muy triste. Necesitaba algo que me animara como fuera.

Había oído hablar alguna vez de ese secreto que corría por el mundo, en documentales y en libros. Y no entendía nada, no sabía qué era. Hasta que indagué y vi que se trataba de la Ley de la atracción: lo semejante atrae a lo semejante. EL SECRETO lo llevamos todos dentro y nos conecta con el universo, lo aprendieron grandes personajes de la historia y ahora se está transmitiendo a nuestras generaciones. Habrá gente reacia a creer lo que expone esta teoría pero a mí, personalmente, me ayudó. Supongo que todo se basa en creer y en decidir dar un cambio de rumbo a esos pensamientos que nos impiden avanzar. 

Y después de leer el libro, curiosa y sorprendentemente, entendí muchas cosas. Entendí lo que había bloqueado algunos aspectos de mi vida, que tanto me han obsesionado, que tanto me han traído de cabeza. Por eso decidí cambiar, seguir la filosofía SECRETO y tirar hacia adelante. De hecho, algunos puntos de los que se cuentan son difíciles de llevar a la práctica pero, cuando estoy floja de ánimos, lo releo y se convierte en mi medicina.

Os animo a que lo probéis si os apetece y, si no, tampoco pasa nada. En definitiva,  todo está dentro de nosotras. Es el poder de nuestra mente. Y de ella depende nuestra felicidad.

El maltrato sutil

Esta mañana os queremos dejar un cuento de miticavivencialemocionartecoach, organizaciones que trabajan para que las personas se acepten como son, tengan su autoestima alta y eliminen aquello que les impide disfrutar la vida con plenitud.

Este cuento comenta sobre cómo la sociedad genera en la mujer una falta de autoestima que facilita el maltrato. Ayer fue 8 de marzo y ya celebramos el día Internacional de la Mujer, estrenamos este vídeo para concienciar a las personas que hay que quererse y aceptarse como cada uno es.

Después de ver este vídeo no penséis que estamos en contra de maquillarse o llevar tacones… todo lo contrario, tan sólo lanzamos nuestro mensaje «quiérete y gústate tal como eres»

Por que la verdadera belleza es una actitud y eres bell@ cuando eres autentic@

Arte y sensibilidad para cambiar el color del cristal con el que miras tu vida.
www.miticavivencial.es
www.emocionartecoach.com

Mi psicóloga y yo

Me considero una mujer con carácter, competente, simpática, amable, detallista… y con las ideas muy pero que muy claras. Quizá tan claras, que no me permiten ver más allá de ellas mismas; y eso, otra vez quizá, no sea bueno. El mundo no es sólo blanco y negro; tiene muchísimas tonalidades. Y como tenía las ideas muy claras pero las más importantes para mí no se cumplían, pensé que necesitaría un empujoncito: ir al psicólogo.

Ahora hace más de medio año que voy a una psicóloga que me gusta, que me habla y me pregunta, que me responde y me vuelve a explicar y a preguntar, que me incita a que sea yo quien encuentre mis propias respuestas. Empezamos por pulir mis dos lados, el racional y el emotivo: en 28 años, resulta que siempre he tenido mucho más desarrollado el racional; y yo sin saberlo, o sin querer darme cuenta. Por tanto, había que potenciar mucho más el emocional, que también está ahí aunque mucha gente no se lo crea. Aunque yo no me lo crea. Ahí hemos estado todo este tiempo y bueno, está costando porque una tiene que creérselo. ¡Y vaya si cuesta creerse las cosas!

¿Cómo es posible que nos autoflagelemos tanto? ¿Por qué es tan difícil creer en una misma, quererse y sentir y creer que valemos de verdad? ¡La maldita autoestima!

Gente muy cercana a mí me recomendó ir al psicólogo, me convencieron que realmente iba bien, que valía la pena, que te das cuenta del origen de “tus cosas” y es necesario para avanzar. Y también gente muy cercana me decía que el psicólogo es sólo para los que “no están bien de la cabeza” y que no creen en ellos, que no los necesitan. Pues mi veredicto es que sí, que va bien, que es una ayuda más que, en efecto, te ayuda a avanzar cuando estás estancada. A todos los niveles.

En mi caso, mi problema siempre ha sido la autoestima, pero sin llegar a extremos exagerados, todo hay que decirlo. Profesionalmente todo muy bien (entre comillas porque mi CV no está mal pero no trabajo donde querría) pero personalmente, muy mal. La base de sentirse bien con una misma, de quererse, de aceptarse, nunca ha estado ahí. Y, como se dice siempre, pues no ha influido en mis relaciones con los demás (básicamente, las personales/sentimentales). Y ahora que la autoestima ya está ahí, que me cuido, me acepto, me quiero, el trabajo es de una misma para que este pensamiento no decaiga. Que decae, no nos engañemos, porque tenemos derecho a tener días malos. Pero bueno, en general, mi vida es más sana, en todos los sentidos. Y se agradece poder caminar sin piedras en el camino y con una brisa de aire fresco que te relaja y te permite estar tranquila.

Y sigo soñando. Sigo soñando en que mis más anhelados deseos se cumplirán algún día (mejor más pronto que tarde; lo siento, soy un poco impaciente…). Y sigo creyendo. Sigo creyendo en que yo soy lo más importante de mi vida, y que yo elijo mi destino, el que está en mis manos. Porque no todo depende de nosotras, pienso yo, pero podemos buscar nuestra propia suerte, crear oportunidades. Nunca darnos por vencidas y luchar por lo que es nuestro, por lo que nos merecemos.

Vamos, que sin mi querida psicóloga y “El Secreto” no estaría donde estoy. Pero bueno, lo del libro/documental es otro capítulo.